*Este artículo es una adaptación del artículo “Do women lead differently?” de Susan Galer, dircom de SAP Community Network.

Con este dato sobre la mesa, puede afirmarse que claramente hay pocas mujeres ocupando puestos de alta dirección en el mundo empresarial. No obstante, hay un dato aún peor: en la última década, el número de mujeres directivas ha disminuido a poco más del 16%.

De seguir al ritmo actual, la firma de investigación Catalyst considera que se tardarían aproximadamente 40 años en equiparar las cifras de hombres y mujeres ocupando cargos directivos en empresas. A pesar de todo la diversidad de género en las cúpulas empresariales genera un 84% de retorno sobre las ventas, un 46% de retorno sobre el capital, un 60% de retorno sobre el capital de inversión y un 34% más de retorno total para el accionista.

Hay que señalar algunos puntos importantes para entender la situación actual de las mujeres en la empresa y su evolución a largo plazo: la estrategia está cada vez más presente, las grandes líderes no buscan súbditos sino que sirven a sus empleados y la paridad de género en el mundo empresarial es responsabilidad de todos.

Sharon Matthews, presidente y CEO de eLynx, considera que las mujeres necesitan definir una estrategia mejor si piensan en desarrollar un plan de negocio, en tomar una importante decisión personal o simples decisiones diarias. El objetivo no es otro que pasar de los KPI básicos. “Si no conoces el porqué de los que estás haciendo, no puedes saber qué es lo mejor que puedes hacer”, asegura Matthews.

En cuanto al liderazgo de las mujeres en el sector servicios, es destacable el caso de Colleen Abdoulah, CEO de Wow!, que ha centrado la actividad de su compañía de servicios de Internet y telefonía en transformar las estructuras tradicionales a través de un enfoque que piensa en las personas, en sacar lo mejor de cada uno. “Esto no ocurre en el mundo empresarial ahora mismo. Los líderes creen que estás allí para servirles en lugar de lo contrario”, asegura Abdoulah, quien añade que en las empresas donde las mujeres son líderes se tienda más a conseguir una cultura en la que los jefes ayudan a los empleados a innovar sacando lo mejor de ellos.

Por último, en referencia a la responsabilidad sobre la paridad de género en las cúpulas empresariales, tanto Sharon Matthews como Colleen Abdoulah coinciden en que hombres y mujeres comparten la responsabilidad de acabar con el techo de cristal que se ha construido en los últimos tiempos.
“Nosotras debemos hacer que los hombres se involucren, los hombres que están actualmente en el poder, y empezar a colaborar con ellos para conseguir esfuerzos reales. No tenemos que hacerles entender las estadísticas, sino el porqué”, considera Abdoulah.

Por su parte, Matthews considera que las mujeres deben ayudarse unas a otras a través del coaching: “es parte de nuestra responsabilidad, como mujeres en cualquier tipo de posición de liderazgo, ir abajo y ayudar a los demás a subir”, afirma.

En definitiva, la cuestión no es dar a conocer el problema, pues es algo que ya se conoce, sino dejar claras las razones por las que hace falta un cambio, ponerse manos a la obra para llevarlo a cabo y conseguir una paridad real entre hombres y mujeres en las cúpulas empresariales.