Adidas ha iniciado una congelación de contrataciones, pero ha sugerido que no planea realizar despidos después de que cortó lazos con el rapero Kanye West, que ahora se hace llamar Ye, perdiendo un negocio multimillonario que se había vuelto cada vez más problemático en las últimas semanas.

“Esto no está en discusión. Necesitamos el talento y las habilidades de nuestros empleados dentro de la organización”, ha asegurado el portavoz de Adidas, Rich Efrus, cuando se le preguntó si la empresa despediría a trabajadores, indicando que, en cambio, Adidas planea reasignar a los empleados que trabajaban en el negocio de ropa y zapatillas Yeezy de la marca Ye a otras áreas. Efrus ha confirmado que la compañía ha establecido una congelación de contratación.

El gigante del calzado alemán se encuentra en una situación difícil. Es probable que pierda unos 250 millones de dólares en beneficios este año al alejarse de West, justo antes de la importante temporada navideña. La línea Yeezy aporta entre el 4% y el 8% de los ingresos anuales de la empresa, según el banco de inversión Cowen.

El impacto de este movimiento será más severo de lo previsto, ya que Adidas ha finalizado la producción de todos los productos Yeezy y ha cesado los pagos de royalties”, escribió David Swartz, analista de Morningstar. El ejecutivo estima que Yeezy podría generar un porcentaje aún mayor de sus ingresos netos, quizás entre un 10 % y un 15 %, porque sus precios al por menor son elevados.

Menos beneficios

La ruptura se produce inmediatamente después de que la empresa emitiera la semana pasada una advertencia sobre los beneficios, en la que la compañía dice a los inversores que las ganancias serán más bajas de lo esperado este año debido a la disminución de la demanda de los consumidores en China, Estados Unidos y Europa. La multinacional también está lidiando con gran cantidad de productos sin vender que tal vez deban ser descontados. Adidas también incurrirá en costes asociados con la liquidación de sus operaciones en Rusia.

Las acciones de la compañía se han desplomado, perdiendo alrededor de dos tercios de su valor este año y un 69% en los últimos doce meses. En comparación, el S&P 500 bajó un 16% el año pasado.

Aunque la compañía se ha apoyado en West para ganarse la credibilidad de una generación de clientes jóvenes, incluso sin Yeezy, sigue fabricando más de 300 millones de zapatos por año, dijo Swartz. La empresa, que emplea a más de 60.000 personas, generó más de 20.000 millones de dólares en ventas el año pasado.