Forestalia, grupo empresarial dedicado a la promoción de proyectos de energías renovables, señala que dos bancos internacionales de inversión (de los cuales no han revelado los nombres) valoran la empresa entre los 1.400 y 1.500 millones de euros.

La empresa, además, descarta vender alguna participación de la compañía y tampoco entra en sus planes empresariales una posible salida a Bolsa, según ha informado la empresa en un desayuno con periodistas este miércoles.

«No hay una operación corporativa de venta en perspectiva», ha asegurado el director general de Forestalia, Carlos Reyero, que ha enfatizado en que los planes de la compañía pasan por crear valor y ampliar el negocio para «ser cada día más grande y más potente».

Tampoco está sobre el tapete la posibilidad de una salida a Bolsa, algo que se planteó en 2018. «La ambición es otra y no la contemplamos de ninguna manera (la salida a Bolsa), a pesar de que nos lo han ofrecido reiteradamente», ha hecho hincapié Reyero.

En ese sentido, el objetivo de la compañía es desarrollar una cartera propia 100% de cara a 2025, en lugar de comprar activos renovables (eólica, fotovoltaica y biomasa) para su posterior venta, su modelo de negocio actual, dado que «ya no es la necesidad».

Inversión de 640 millones

Así, Forestalia prevé invertir en torno a 640 millones de euros para incorporar los 800 megavatios (MW) restantes de los 1.200 MW que se contemplan en su plan de negocio hasta 2025 y que para entonces tienen que estar en operación o en construcción avanzada.

En el marco de ese objetivo de pasar a desarrollar una cartera propia, una de las piezas clave ha sido la consecución de un préstamo de 100 millones de euros (al margen de los 200 millones del préstamo obtenido del fondo EIG en 2018) y también los 450 millones de euros que tienen pendiente de cobro, así como los ingresos operativos, que, según la empresa, están subiendo porque van teniendo más megavatios en funcionamiento.

No se plantea por ahora entrar en hidrógeno verde

«Aunque hayamos ganado músculo (financiero), no somos una gran corporación financiera. En este momento existen disfunciones entre los precios o los ajustes entre el coste de convertir el hidrógeno en verde y el precio de la producción. La cifra no encaja y hay mucho recorrido que hacer. Nosotros tendremos que estar atentos a los movimientos de la industria, pero no podemos pensar que vamos a ser cabeza de león, ni mucho menos. Trataremos de aprovechar las oportunidades», ha señalado Reyero.

En ese sentido, la empresa apunta que su prioridad en estos momentos es la energía eólica, a pesar de que es complicada de tramitar y es más cara.