La aerolínea Volotea pretende este 2022 incrementar su actividad por encima de 2019. La compañía ya consiguió el año pasado reducir sus pérdidas un 40%, hasta los 74 millones de euros, después de disparar sus ingresos un 57%, tras registrar una cifra de negocio de 302 millones de euros.

Los ingresos de 2021 se quedaron un 31% por debajo de los de 2019, pero para esta temporada, la aerolínea espera superar su récord (de 440 millones en 2019), con una cifra de 550 millones, según comentó su consejero delegado Carlos Muñoz a Expansión.

La empresa también tiene la intención de, en la medida de lo posible, duplicar su cifra de pasajeros: de los seis millones que recibió el año pasado, a los 10,5 millones que ha puesto a la venta este 2022.

La aerolínea, con sede en Asturias, terminó 2021 con un patrimonio negativo de 142 millones, pero este año ha esquivado esa posibilidad gracias al rescate de la SEPI (de 200 millones), y una inyección de 10 millones de euros de sus accionistas.

Volotea, que en 2021 contaba con una plantilla de 874 personas, operó casi 50.000 vuelos y llenó sus aviones al 90%. La renovación de su flota (sustituyó los boeing por los Airbus), le ha permitido reducir un 17,8% sus gastos unitarios.