Los bancos españoles que mejores escudos frente a la liquidez son, en primer lugar CaixaBank y, en segundo lugar, aunque sea por mucha distancia, Sabadell. Ambas instituciones lideran el ranking que mide el ratio de cobertura de liquidez o LCR (por sus siglas en inglés).

Este nuevo ranking, nacido a partir de la crisis financiera mundial, tiene como objetivo asegurar que las instituciones que tienen activos líquidos de máxima calidad sean capaces de compensar cambios bruscos o fuertes salidas de depósitos, ya que tener la misma proporción de activos líquidos frente a estas posibles salidas, puede otorgar un ratio de liquidez del 100%, lo mínimo que piden las autoridades.

Según muestran los resultados del cierre del segundo trimestre, CaixaBank tiene el triple en cobertura de liquidez, un 312%. Sabadell llega hasta el 225%. Ambos bancos españoles tienen el ratio de liquidez más alto entre las 31 entidades europeas más grandes, de acuerdo al análisis de solvencia de la firma CreditSights.

Un poco más abajo figura el banco holandés, que está en 199%, y Credit Suisse, que se sitúa en el 191%.

La medida de los bancos europeos más grandes está en 158%, y todos los bancos españoles (no solo CaixaBank y Sabadell) están por encima. También lo están BBVA con el 170% y Santander con el 165%.

Desde que estas exigencias entraron en vigor, CaixaBank ha cuidado con esmero su ratio de cobertura de liquidez. No obstante, estos cuidados se maximizaron tras la absorción de Bankia. Sabadell ha llegado a sobrepasar más de lo requerido por las instituciones para tener una protección adicional en caso de necesitarlo y también para mostrar su fortaleza y su capacidad como entidad financiera.

Las regulaciones actuales exigen a los bancos que se prevengan y que tengan una caja fuerte de al menos la misma cantidad de activos líquidos de alta calidad que la suma de posibles salidas de efectivo durante, mínimo, 30 días.

*La ratio LCR mide en cada entidad bancaria las reservas de efectivo, las que pueden escaparse con rapidez como, por ejemplo, los depósitos minoristas a corto plazo.