Siemens logró un beneficio neto atribuido de 1.022 millones de euros en los nueve primeros meses de su año fiscal –concluye en septiembre–, lo que supone una caída del 79,5% en comparación al resultado contabilizado en el mismo periodo del ejercicio anterior, tras sufrir pérdidas de 1.655 millones entre abril y junio.

El resultado del grupo alemán de ingeniería refleja el impacto adverso de 2.703 millones de euros relacionado con el deterioro del valor de la participación del 35% que la multinacional ostenta en Siemens Energy, principal accionista de Siemens Gamesa Renewable Energy (SGRE), además de otros 600 millones de euros por la exposición a Rusia de la compañía.

De este modo, en el tercer trimestre de su año fiscal Siemens se anotó pérdidas de 1.655 millones de euros, en contraste con el beneficio neto atribuido de 1.352 millones contabilizado entre abril y junio de 2021, en lo que suponen los primeros ‘números rojos’ trimestrales para la multinacional de Múnich desde el cuarto trimestre de 2010.

La cifra de negocio de Siemens en los nueve primeros meses del ejercicio fiscal alcanzó los 51.405 millones de euros, un 14,7% por encima de los ingresos contabilizados un año antes, incluyendo una facturación de 17.867 millones entre abril y junio, un 11% más.

De su lado, los pedidos recibidos por Siemens aumentaron un 28,5% interanual en los nueve primeros meses del año fiscal, hasta 67.193 millones, con un crecimiento del 7,4% en el tercer trimestre fiscal, hasta 22.006 millones.

Mejora el negocio digital

En nueve meses, el negocio digital de Siemens incrementó un 16% sus ingresos, hasta 13.842 millones, mientras que el área de infraestructuras inteligentes facturó 12.188 millones, un 13% más. Por su parte, el negocio de movilidad de Siemens elevó un 4% su facturación, hasta 7.002 millones, mientras que la unidad de tecnología médica facturó 15.714 millones, un 22% más.

El presidente y consejero delegado de Siemens, Roland Busch, destacó que la alta demanda que permitió un crecimiento comparable de los pedidos del 20% desde el comienzo del ejercicio, subrayando que Siemens tiene «la estrategia correcta para tener éxito incluso en tiempos de incertidumbre».

De cara al conjunto del ejercicio, Siemens espera un crecimiento de los ingresos comparables del 6% al 8%, y confía en alcanzar un crecimiento rentable de su negocio industrial.

Tras el deterioro de 2.700 millones de euros de su participación en Siemens Energy en el tercer trimestre fiscal, la multinacional ha ajustado sus previsiones para incluir un impacto adverso de 3,37 euros por acción, lo que da como resultado un rango de beneficio por acción de entre 5,33 y 5,73 euros, frente a la horquilla original de entre 8,70 y 9,10 euros, excluyendo este deterioro.