Loewe cerró 2021 con una facturación de 456,2 millones de euros, un 38% más que el ejercicio anterior y un 32% más que en 2019, y sus ganancias fueron de 68,16 millones, lo que supone ocho veces más que el año precedente y un 14,5% que hace dos ejercicios.

La división de retail, la más importante por tamaño de negocio, incrementó su facturación un 41% en comparación a 2020, hasta alcanzar los 299 millones de euros. Por regiones, Asia registró unas ventas de 141,1 millones (+55%), en Japón –la firma española separa este mercado de Asia debido a su importancia– fueron de 74,7 millones(+28%), en Europa de 59,2 millones (+26%) y en Estados Unidos de 23,9 millones (+50%), según las cuentas de la sociedad depositadas en el Registro Mercantil y recogidas por Expansión.

Por su parte, la facturación de las ventas mayoristas (área de wholesale) aumentó un 28% respecto a 2020, hasta los 111,6 millones de euros, y el canal online creció un 63%, hasta los 42 millones.

Los beneficios de la marca se han disparado: su resultado de explotación fue de 82,25 millones, 15 veces más de los 5,5 millones de 2021 y casi el doble de los 44,3 millones de 2019.

La junta general de Loewe decidió a principios de junio pagar un dividendo único a sus accionistas por la totalidad del beneficio del ejercicio (68,18 millones) y acordó el abono de un dividendo complementario de 7,46 millones con cargo a reservas de libre disposición.