Acerinox se anotó un beneficio neto de 266 millones de euros en el primer trimestre del año, cifra que multiplica por más de tres (+242%) la del mismo periodo de 2021 y es un 34% superior a la del trimestre anterior, lo que supone el mejor de su historia, según destaca la compañía y recoge Europa Press.

La facturación del fabricante de acero ascendió a 2.287 millones de euros hasta marzo, un 59% más que en el primer trimestre del año pasado, en tanto que el resultado bruto de explotación (Ebitda) se incrementó un 162% respecto al mismo periodo de 2021 y un 33% sobre el trimestre precedente, hasta los 422 millones de euros, con un margen Ebitda sobre ventas del 18%.

Se trata, según la firma, del sexto trimestre consecutivo al alza, y el segundo mejor Ebitda de la historia (sólo superado por el cuarto trimestre de 2006).

La producción de acería, que ascendió a 668.035 toneladas, se mantuvo estable respecto a la del primer trimestre de 2021, en tanto que el ‘cash flow’ operativo de Acerinox totalizó 74 millones de euros a cierre del trimestre.

La deuda financiera neta del Grupo, 628 millones de euros, ha aumentado en 50 millones de euros con respecto al 31 de diciembre de 2021.

Mirada optimista

La compañía ha señalado que la situación del mercado, el control de sus costes y la cartera de pedidos le permite seguir siendo optimistas para el segundo trimestre, a pesar de las numerosas incertidumbres en el panorama internacional, de los precios de la energía y de la inflación en todas sus materias primas y consumibles.

Así, espera que el Ebitda en el segundo trimestre sea ligeramente superior al alcanzado en el primero.

Además, según señala, las ventas del grupo no se verán afectadas por el conflicto entre Rusia y Ucrania, ya que representaban sólo un 0,4% del total de ventas.

«El grupo tiene muy diversificadas las fuentes de aprovisionamiento, siguiendo nuestra estrategia de compras responsables. Gracias al esfuerzo realizado, hemos conseguido no depender de materias primas de Rusia con el objetivo de que nuestras materias primas provengan de países que respeten los derechos humanos y la legalidad internacional», ha señalado.