Meliá Hotels International registró unas pérdidas netas de 59,3 millones de euros en el primer trimestre, lo que representa una mejora del 54,7% con respecto a los datos del mismo periodo de 2021, según ha notificado la compañía este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Los ingresos de la hotelera en el trimestre fueron de 271,4 millones de euros, más del triple que el año anterior (+255,5%), pero aún un 20,9% por debajo de la cifra de 2019. Los gastos de explotación se incrementaron un 94,1% con respecto a un año antes, hasta los 246 millones de euros.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) se situó en 22,7 millones de euros, 73,9 millones por encima del resultado negativo de 51,2 millones de euros de un año antes. Al cierre del periodo, la compañía disponía de una liquidez superior a los 310 millones de euros.

El consejero delegado y vicepresidente ejecutivo de Meliá Hotels International, Gabriel Escarrer, ha señalado que, «tras acusar el fuerte impacto de la variante ómicron», las reservas de la compañía experimentaron «incrementos notables semana tras semana, llegando a superar las ventas de la Semana Santa de 2019 y consolidando la franca recuperación del segmento vacacional en todos los destinos españoles».

Meliá ha presentado este lunes los resultados del primer trimestre, un periódo que, según señala, ha conseguido en marzo retomar la tendencia positiva a pesar de la incidencia de la variante ómicron, con una fuerte reactivación de las reservas que se mantuvo prácticamente a pesar de la crisis provocada tras la invasión de Ucrania. Así, espera que este trimestre sea el último que registre con resultado neto negativo.