Waves se ha convertido en uno de los ecosistemas más seguros del universo blockchain, en cuanto al rendimiento que ofrecen este tipo de plataformas descentralizadas. Principalmente, porque es uno de los sistemas más antiguos, pero también porque se encuentran trabajando para llevar su tecnología al siguiente nivel, solventando el escollo de que, en realidad, la adopción de la cadena de bloques por parte de la población no es el auténtico freno, sino la tecnología en sí misma. 

A día de hoy, la cadena de bloques no es capaz de admitir tantas transacciones como se precisen. “Necesitamos que sea más rápida, nuestro objetivo es conseguir realizar casos de uso con una herramienta de blockchain que pueda admitir millones de transacciones por día”, confiesa el físico teórico, Sasha Ivanov, fundador y CEO de Waves, quien admite que esa velocidad es el requisito indispensable para que la tecnología sea utilizada de forma masiva. Waves quiere acercarse todo lo posible al modus operandi que actualmente podemos encontrar en el entorno financiero, creando proyectos similares y, básicamente, hacer lo que hacen los bancos en este momento. 

Lo que les urge es esa evolución de la base tecnológica. 

“Nacimos internacionales, por lo que, a día de hoy, tenemos comunidad muy arraigada en todo el mundo: en Asia, en Europa y concretamente, en España, gracias a nuestra cooperación con Mundo Crypto. Ya tenemos oficina establecida en Miami, en Dubái y este año, la idea  es volvernos tan globales como seamos capaces”, comparte el CEO de Waves, que cuenta con una capitalización de mercado de más de 1,7bn, posicionándola en el TOP 70 mundial de criptoactivos. La compañía, cuyo ecosistema abarca en la actualidad siete principales proyectos (Waves.Exchange; Swop.Fi; Vires.Finance; Waves Enterprise; Neutrino o WavesDucks), tiene el foco en el enorme mercado estadounidense, que consideran ha vivido un cambio considerable los últimos dos años, a raíz de la pandemia, “tal vez porque la gente ha tenido más tiempo para investigar y realizar sus primeras compras en criptodivisas. Muchos actores principales del ecosistema cripto se han mudado de San Francisco a Miami y lo están convirtiendo en una especie de hub del blockchain”, considera Ivanov. 

Waves quiere una cadena de bloques más rápida, segura, económica, que sea adoptada de forma masiva

Lanzada en 2016, Waves engloba una plataforma blockchain de código abierto, concebida para democratizar las criptomonedas y conseguir hacer llegar la tecnología que las soporta a cualquier persona con acceso a Internet. La compañía, que dispone de Organización Autónoma Descentralizada (DAOs), protocolos DeFi (aplicaciones de finanzas descentralizadas) de nueva generación, y mercados NFTs, también tiene puesto sus esfuerzos en reforzar su propia seguridad. Ivanov pone de manifiesto que el nacimiento de Waves trajo bajo el brazo el deseo por parte de su fundador de crear productos que la gente pudiera utilizar. “Cuyo uso no resultara demasiado complejo y que fuera rentable, sigue siendo importante que los usuarios ganen algo de dinero, en este caso. Que perciban cierto valor y quieran profundizar en la tecnología”, comenta.

El blockchain, en su opinión, compone un nuevo paradigma porque todas las herramientas que lo han precedido estaban centralizadas y eran fáciles de controlar. “Las personas están habituadas a percibir que siempre hay entes que tienen la maquinaria bajo cierto grado de control. Con la cadena de bloques, las normas establecidas desaparecen y aun costará alrededor de cinco o diez años que todo el mundo lo entienda. Aunque llegará. Se volverá omnipresente y la veremos en todas partes”, vaticina Sasha Ivanov, quien a su vez se muestra convencido de que no se podrán establecer negocios sin usar blockchain, porque el cambio es palpable (en alusión a la próxima generación de personas, así como de internet).  

Por otra parte, Ivanov considera que la Web 3.0, aun en pañales, reemplazará la infraestructura actual, centralizada, que no es escalable y que, a día de hoy, es incapaz de evitar colapsos, como algunos de los vividos recientemente desde Meta (antigua Facebook) o Amazon. “La Web 3.0, en realidad, será la Web 1, ya que se convertirá en la que utilizaremos de forma habitual”, señala. 

«Las finanzas descentralizadas pueden servir de mucha ayuda para cambiar el mundo»

Blockchain para resolver conflictos geopolíticos

Por otra parte, Ivanov (de origen ucraniano), no se contuvo a la hora de exponer su postura más allá del universo de las criptomonedas, al ser preguntado sobre la invasión por parte de Rusia a Ucrania. “También soy ruso, de alguna manera, porque nací en Ucrania, de la que partí cuando tenía 17 años para ir a Moscú a estudiar en la universidad, y allí he pasado la mayor parte de mi vida. Es trágico confesar que no veo la manera de que se resuelva rápidamente”, se lamenta, aunque pone el foco, de nuevo, en la descentralización, incluso, como palanca para evitar o, al menos, reducir el daño de conflictos geopolíticos similares, en un futuro. 

En palabras de Sasha Ivanov: “El hecho de que una persona puede decidir sobre el destino de todo un país, sencillamente, no está bien. La estructura gubernamental no funciona como debería, es necesario acelerar su evolución para que los individuos sean gobernados por ellos mismos

Para el creador de Waves, las finanzas descentralizadas pueden tener un papel facilitador para cambiar el mundo, tal y como lo conocemos. “El siguiente paso son organizaciones descentralizadas, que proporcionen un método robusto para que las personas tengan que interactuar entre ellas a la hora de tomar decisiones que afecten a todo un territorio y que el poder no se centralice, de nuevo, en un solo individuo, con capacidad para pulsar un botón rojo”, afirma

Es decir, un ecosistema global, descentralizado, para que la humanidad se gobierne. “El modelo de negocio de Waves funciona. Por supuesto que aumentar las ganancias es positivo, pero cabe preguntarse ¿para quién lo estás acumulando cuando eres consciente de que el mundo entero podría colapsar por el poder centralizado en una única persona?”, se pregunta.

Ivanov considera casi (y por tanto), una responsabilidad personal promover esta universalización de las tecnologías descentralizadas. “Es en lo que realmente me gustaría concentrarme. Como emprendedor, debo atender a infinidad de retos técnicos y organizativos derivados de gestionar un equipo de más de 200 personas, pero trasladar correctamente las posibilidades que el blockchain ofrece al conjunto de la sociedad, me apasiona. Para resolver los problemas del mundo tenemos que utilizar blockchain y sostenerlo junto a otras tecnologías como la Inteligencia Artificial. No veo ningún tipo de alternativa”, sentencia. 

Hacia Waves 2.0

Vires Finance es uno de los últimos (y más innovadores) protocolos lanzados desde Waves, y funciona como una plataforma de préstamos, muy intuitiva. “Algo similar a los depósitos bancarios cuando te diriges a estas entidades, haces realizas una transacción y obtienes ciertos intereses, pero nosotros lo conseguimos mediante el uso de tecnología blockchain”, ultima Sasha.

No hay banco, básicamente. Es una tecnología que une a los prestatarios con los prestamistas, y que, una vez asimilados los conceptos básicos sobre el funcionamiento de la tecnología (cómo funcionan las claves privadas, por ejemplo), se vuelve más sencillo que la estructura de la banca tradicional, según sus creadores. Por otra parte, el equipo de Waves ya trabaja en una nueva estructura de diferentes núcleos: Waves 2.0, que facilite nuevas conexiones con otras plataformas de blockchain y que dotarán a la red actual de mayor rapidez e interoperabilidad.