La juventud de Ione Astondoa (28) no le ha impedido dar un paso adelante para dirigir el área de comunicación de la empresa de su familia, Astondoa, dedicada a la producción de barcos de lujo y en la que actualmente el CEO es su padre. Acostumbrada a moverse en el entorno, se ha adaptado fácilmente al rol, pero consciente de que la comunicación ahora es más importante que nunca, algo que plante nuevos retos.

Pregunta: ¿Cómo ha sido tu vida rodeada de embarcaciones de lujo? 

Ione Astondoa: Realmente una experiencia que quizás se vea como algo especial, pero que para mí significa simplemente mi hogar. Siempre he estado rodeada de barcos, de sus diseños, de sus materiales, de sus propietarios, o de todos aquellos que a lo largo de nuestra historia ya centenaria, empezando por mi bisabuelo, mi abuelo y mi padre han construido el legado de nuestra familia y de la marca Astondoa. 

P: ¿Cuándo eras pequeña te planteaste trabajar en este sector? ¿Cómo reaccionó tu familia? 

IA: En mis recuerdos más infantiles probablemente sí, posiblemente en la etapa de adolescencia era algo que ni me planteaba, pero tras concluir la Universidad y etapa de formación adulta, todo fue encajando y comprendí que siempre había querido formar parte de la historia y el legado familiar. Una vez dentro, te atrapa. Creo que es algo común que compartimos aquellos que formamos parte de las empresas familiares y dentro de la familia se ve como un paso natural. 

P: ¿Es difícil trabajar con tu familia? ¿Supone no separar vida laboral y vida personal? 

IA: No es un sí o un no rotundo. Diría que hay momentos difíciles, pero hay otros muy especiales, emocionantes, entrañables. Es tomar consciencia de que se forma parte de un legado, de una especie de cadena de custodia de algo único como es la historia de un astillero que hace más de 100 años inició su andadura en un pequeño pueblo del País Vasco y que hoy seguimos adelante con el mismo nombre, con los mismos valores, pero con una experiencia increíble para seguir construyendo barcos. Al fin y al cabo, son ilusiones y sueños hechos realidad para muchos de nuestros clientes. Todo esto es muy bonito y a pesar de la dificultad puntual que conlleva. Es pura magia. Tiene su parte complicada, como el no desconectar nunca porque en casa solemos hablar de barcos hasta en la sobremesa. 

P: Te han nombrado directora del área de comunicación de la empresa, ¿qué ha implicado para ti?

IA: Tras una primera etapa de incorporación, he ido conociendo en profundidad distintos departamentos hasta dar con aquellos en los que he entendido que, por mi formación, puedo aportar más. En concreto, he asumido la corresponsabilidad en el área de control de producción y costes, el de y marketing y comunicación, un área apasionante, en la que me encuentro muy cómoda y disfruto enormemente. 

P: ¿Cómo te encontraste el departamento de comunicación cuando llegaste a la dirección? 

IA: Era un área que necesitaba más impulso y apoyo corporativo, y en ello estamos. Es cierto que el sector náutico tardó en asumir que la comunicación es clave para la empresa, a muchos niveles, desde la imagen corporativa hasta ser determinante para cerrar una venta. La comunicación y el marketing en el sector del lujo —que es donde nos movemos básicamente— está inmerso en una transformación a la que nos estamos sumando a través; y fundamentalmente, de la digitalización. 

P: ¿Cómo has gestionado tu departamento durante la crisis del covid 19? 

IA: Desde luego para Astondoa ha sido un reto, como para casi todas las empresas. Nos hemos tenido que enfrentar a la situación, y lo hemos hecho con valentía y buena dosis de proactividad. Y eso que para nuestro sector era un paso enorme porque nosotros estamos acostumbrados al face to face con los clientes, distribuidores y medios de comunicación. Nuestra gran prueba fue en otoño del 2020, cuando lanzamos de forma completamente online nuestro modelo As8, un barco que suponía el primer modelo de una nueva gama de embarcaciones. Esto en la vida productiva de un astillero es un momento muy importante. Pues bien, nos pusimos a ello y lo conseguimos con un éxito en la campaña online que nos descubrió todo un camino, una ruta que ahora seguimos. Se nos abrió una ventana de oportunidad que no hemos querido que se cierre, más bien queremos seguir ampliándola. 

Estamos convencidos de los procesos de digitalización y esto, en buena medida, se hizo evidente durante el terrible año del 2020 y los primeros meses del 2021. Aquello de que las crisis traen oportunidades ha resultado ser cierto. Al menos en nuestro caso, y te diría que también para la náutica en su conjunto. Se han acelerado los procesos de digitalización en un sector donde las cosas iban más lentas de lo que se precisaba. 

P: ¿En qué momento se encuentra la empresa actualmente? 

IA: Yo encuentro que es un momento apasionante. Probablemente, mi padre, el actual CEO, y antes mi querido abuelo (mis dos referencias imprescindibles) hayan tenido sus momentos apasionantes, pero a mí me ha tocado vivir y gestionar la apertura de la marca a un mundo sin fronteras, a un cliente diversificado, al relevo generacional de esos clientes, a unos procesos de producción más complejos, a la incorporación de la sostenibilidad en nuestro ADN como empresa fabricante, a los nuevos usos y tendencia de consumo en el sector del lujo. Una larga lista de retos que es en los que nos encontramos trabajando.

P: Es un sector que cuenta con poca presencia femenina.

Efectivamente, es así. Pero en estos últimos años la situación está cambiando y en el momento actual se está produciendo una incorporación de talento femenino al sector a nivel internacional. Es cierto también que son las áreas de comunicación y marketing las que incorporan más presencia femenina, pero hay ejemplos de otras áreas de responsabilidad, como los departamentos comerciales, donde cada vez hay más mujeres y eso es genial. Espero que siga de esta forma. Puede que en la náutica española el recorrido aún sea mayor, pero no tengo duda de que la situación se irá corrigiendo más pronto que tarde. Es pura lógica, ¿no? Somos al menos la mitad de la población y, por tanto, esto se tiene que ir notando en todas las esferas y ámbitos profesionales. 

P: ¿En qué se diferencian los clientes españoles de los de fuera de las fronteras? 

IA: A todos les une el mar, pero quizás la forma de entenderlo sea especial dependiendo de dónde se navegue. No es lo mismo un cliente americano, que un francés o un alemán o español. Pero si todos ellos navegan por aguas mediterráneas probablemente todos apreciarán vivir a bordo con espacios amplios y grandes ventanales que permitan disfrutar de la calma y los colores de nuestro mar. Nuestros clientes, sea cual sea su origen, quieren disfrutar de la navegación con el mayor confort y con buena dosis de privacidad. Todos buscan en Astondoa su capacidad, creo que es algo que es indiscutible por lo que se nos reconoce, de hacer de cada barco un universo único. 

Se dice que no hay dos Astondoas iguales. Esto es porque tratamos de que el cliente participe del diseño de su barco y en todas aquellas áreas que lo permiten, donde se pueda dotarle de elementos únicos, propios. 

P: ¿Cuáles son los últimos proyectos que se han llevado a cabo en Astondoa?

En octubre de 2020 lanzamos nuestro modelo As8 inaugurando una gama de embarcaciones que han supuesto una evolución en el diseño muy importante. En septiembre de este año lanzamos el segundo modelo de la gama, el As5, ambos modelos son muy especiales para mí, ya que es la primera gama en la que participo de forma efectiva. 

Para la campaña de comunicación del As5 construimos un storytelling muy especial, recreando de alguna manera nuestra historia personal con la marca y mi familia. Digo nuestra porque, todos los que nos sentimos parte de Astondoa (familia o no) lo llevamos dentro. Es un sentido y entrañable homenaje a mi aitite de parte de la cuarta generación Astondoa que represento. Para nosotros la familia es muy importante; y, si estamos aquí, es gracias a mi aitite. Creo que no había mejor manera de recordarle y de darle las gracias. 

Quizás el título de la short film con el que presentamos el barco resuma lo que acabo de comentar: Lo llevas dentro. Ha sido un momento muy especial para todos nosotros, pero que además ha funcionado muy bien y está apoyando de forma efectiva al desarrollo comercial de este modelo. 

P: Habéis hecho una línea y una campaña enfocada a un perfil más joven, ¿qué ofrecéis a este tipo de clientes?

Ahora mismo se está produciendo la incorporación de un perfil más joven. Si bien es cierto que no con la misma intensidad que en otros productos o servicios. Pero es un hecho, absolutamente sí. Desde el verano de 2020, tras los primeros meses de la pandemia, jóvenes y no tan jóvenes buscaron su refugio en el mar. Eso ha abierto un sinfín de oportunidades y el perfil de consumidor de embarcaciones de recreo se ha ampliado. Los jóvenes incorporamos otra forma de vivir, eso está claro y las tendencias de consumo que marcamos son diferentes y enfocadas a la experiencia, más que a la propiedad, por ejemplo. Todo esto está haciendo que en la náutica se estén transformando me atrevería a decir que todos los procesos que tienen que ver con el barco desde su diseño a su venta. 

La línea Coupe, y en concreto, la 377 Coupe es la embarcación que destinamos a este tipo de público. Y vuelvo otra vez a la importancia de las campañas que estamos realizando ahora y las historias que rodean a nuestros barcos. “Todo lo que necesitas en tan solo 12 metros de eslora”, es el claim con el que enfatizamos este modelo de lancha deportiva, algo así como decirle a nuestro cliente más joven: en 12 metros te ofrecemos todo el universo de calidad de Astondoa y que nos define. Nos hemos divertido mucho con esta campaña, explorando territorios en términos comunicación y confiamos que nuestros clientes jóvenes se diviertan a bordo de esta lancha con la misma intensidad.