En una clara apuesta por el trabajo presencial, el gigante tecnológico ha efectuado la compra del edificio de oficinas en el que tenía su sede de Londres. La operación inmobiliaria ha alcanzado los 1.000 millones de dólares (aproximadamente 875 millones de euros). El Central Saint Giles, en el que llevan operando desde 2011 de alquiler, ha acogido a los 6,400 trabajadores que la empresa tiene en la ciudad.

La idea detrás de la compra es poder ampliar y remodelar el espacio para adaptarlo a las necesidades de la empresa. Estos cambios buscan mejorar el trabajo presencial con espacios de trabajo al aire libre, salas de trabajo híbrido y, en general, un lugar más amplio para sus trabajadores. Según ha informado la empresa en un comunicado, está previsto que aumente su capacidad hasta las 10.000 personas.

Esta no es la única operación que Alphabet, la empresa matriz de Google, tiene pensado para fomentar que sus trabajadores vuelvan a la oficina, ya que pretenden hacerlo más atractivo. De hecho, han anunciado que tienen disponible casi 6.000 millones de euros para oficinas.

Una nueva sede en construcción

La multinacional está construyendo su nueva sede en Londres. Este se encuentra en un terreno detrás de la estación King´s Cross. Está formado por 11 pisos y ha sido diseñado por Heatherwick Studios y Bjarke Ingels Group. Además, en el exterior, cuenta con una piscina de 25 metros cuadrados, una azotea de 200 metros cuadrados con un sendero y un gran polideportivo. En él, podrán trabajar hasta 4.000 personas, puesto que cuenta con una gran capacidad.

Se trata de un proyecto que Google que puso en marcha en 2016 y que comenzó sus obras en 2018, aunque las dejó parada hasta 2022, cuando ha vuelto a retomarlas. El coste total se prevé que sea de 1.000 millones de dólares, al igual que este nuevo edificio que ha comprado.