La firma italiana liderada por Patrizio Bertelli y Miuccia Prada, anunció en el Capital Markets Day celebrado en Milán, Italia, las nuevas previsiones de la compañía. Prada fue fundada en 1913 y, actualmente, cuenta con una red de 633 tiendas a escala mundial y casi veinte centros de producción.

Patrizio Bertelli ha compartido en la conferencia que su hijo Lorenzo tiene una actitud adecuada para coger las riendas de la compañía y es necesario dejarla en sus manos. Esto tiene previsto que ocurra en un margen de tres a cuatro años, siendo el hijo quien tome la decisión. Desde que Lorenzo, en 2018, se incorporó a la empresa, el ritmo no ha dejado de crecer, apuntaba el padre. Además, en la actualidad, es el director de Marketing y el jefe de Responsabilidad Social Corporativa de la firma de lujo.

El ritmo ascendente de Prada

La compañía italiana ha cerrado el tercer trimestre con un incremento del 18% en ventas de retail, respecto al mismo periodo hace dos años, antes del estallido de la Covid-19. Entre los planes de futuro de la firma de lujo se prevé que alcanzará 4.500 millones de euros en ventas a medio plazo, frente a los 2.422,7 millones de euros en facturación con los que cerró su último ejercicio.

Además, desea introducirse por duplicado en el mundo online e incrementar la facturación por metro cuadrado en retail entre un 30% y un 40%. Igualmente, en este tercer trimestre Prada ha multiplicado por cinco sus ingresos en el canal online en comparación con el año 2019 y ha mejorado la rentabilidad en sus métricas, como ha indicado en un comunicado los líderes de la compañía.

También, entre sus nuevas medidas, ha creado un nuevo comité de criterios medioambientales, sociales y de gobernanza y ha sumado a dos nuevos miembros al consejo de administración. Además, entre las nuevas medidas, están sugiriendo nuevos factores de éxito, como llegar a los clientes a través de la sostenibilidad y prestando atención a lo social.

En 2021, la firma de lujo capitaneó la remontada del lujo después de la pandemia, la que cerró con un resultado en negativo de 54,1 millones de euros y una caída interanual en ventas del 25%. Además, en la actualidad, ha alcanzado cifras pre-Covid en todos los mercados en los que opera, excepto en Europa y Japón.