Cuando un inversor se enfrenta cara a cara con los mercados financieros, afronta un desafío mucho mayor que el de obtener rentabilidad: el de hacerlo consistentemente en el tiempo. Pero ¿cómo elaborar un buen plan de trading?

1º La simplicidad es la clave

Si hacemos un plan muy complicado que no entendamos al 100% o que sea muy difícil de desarrollar, no lo respetaremos y, por lo tanto, es como si no existiese el plan. Para evitarlo:

• Sigue la tendencia de largo plazo: Mejor semanal, mensual y anual. Compra en tendencias alcistas y vende en tendencias bajistas

• Cuando un activo que está en tendencia alcista corrige fuertemente por un evento extraordinario de mercado, compra.

• Cuando un activo que está en tendencia bajista se aprecia por un fenómeno puntual, aprovecha para vender.

• No utilices demasiados indicadores: Un gráfico no es una ensalada, el exceso de información trae desinformación
Pero recuerda: la tendencia debe seguir siendo la misma a pesar del evento extraordinario. Aunque este consejo parezca demasiado evidente, no siempre se respeta y, por complicarse la vida, uno incurre en pérdidas.

2º Mantén las pérdidas a raya. Presta especial atención

• Conoce tu situación. El porcentaje de éxito de un trader mediano está entre el 30 y el 50%. Si cada vez que acertamos en un trade, fallamos en otro, es evidente que las ganancias deben ser superiores a las pérdidas. Aplica siempre la siguiente mentalidad: Por cada 1€ que esté dispuesto a arriesgar, tengo que estar dispuesto a ganar 2€. Si no, no hay negocio.

• Pon siempre stop loss. Cuando operas con productos apalancados, como son los derivados, las pérdidas se aceleran por el uso de apalancamiento y debemos evitarlo con la única arma que tenemos: el stop loss.

• Fíjate un objetivo de pérdidas. Un porcentaje de riesgo aceptable es el 2% por cada operación. Si tengo 5.000€ en una cuenta y arriesgo el 2% de la misma en cada trade, podré hacer hasta sesenta y ocho operaciones consecutivas perdedoras. Si el riesgo es del 20% no podré perder más de diez trades de manera consecutiva.

• Respeta tu stop loss en todo momento. Asumir la pérdida es sano siempre que la hayamos delimitado de antemano, es el precio a pagar por estar dispuestos a ganar.

• Fíjate un número máximo de operaciones simultáneas y diarias. Por ejemplo: “no abriré más de dos posiciones simultáneamente y, además como máximo, puedo colocar dos operaciones al día en el mercado”. Esto es de vital importancia, ya que evita comportamientos impulsivos del estilo: “A la tercera va la vencida, voy a recuperar lo perdido” o “Hoy estoy en racha y soy imparable”. Muchas veces este intento frustrado de ganar más o de recuperar acaba avocando al trader a pérdidas superiores o a pulverizar los beneficios obtenidos a lo largo del día, con su respectiva frustración.

Suena evidente ¿verdad? Pues es mucho más complicado de lo que parece y es el principal motivo por el cual un amplio porcentaje de traders no bate al mercado, porque o bien no tiene un plan o, porque de tenerlo, mueve el stop, lo quita o corta los beneficios demasiado rápido.

3º Controla tus emociones

Al crear el plan de trading se establecen unas normas que deben respetarse en todo momento. Sin estas normas, nos dejaríamos guiar por nuestras propias emociones lo que representa una elección fatal, pues la toma de decisiones no seguirá criterios racionales y los resultados no serán buenos.

El trading te enseñará lo peor y lo mejor que puedes ofrecer, te permitirá conocer tu lado más impulsivo y a la vez el más racional. Nunca traiciones a tu plan.

4º Sigue estas cinco claves

Podrían ser muchas más, pero lo resumiremos en cinco:

• Cuanto más corto es el horizonte temporal, mayor es el ruido y más difícil es el trading. Mejor empezar con Swing Trading, ya habrá tiempo de hacer intradía cuando mostremos que somos verdaderamente rentables y profesionales.

• Entiende el binomio rentabilidad/riesgo. Si intentas hacer grandes beneficios, asumirás demasiado riesgo. Si arriesgas el 100% de tu cuenta en cada operación, estarás destinado a perder. Da igual que conviertas una cuenta de 10€ en 10.000€ si en cada operación arriesgas demasiado, pues en un solo intento fallido perderás el 100%, solo es cuestión de tiempo. Es mejor ser consistente a largo plazo que tener grandes beneficios puntuales.

• Comienza operando con volúmenes bajos e incrementa progresivamente tu nivel de inversión conforme los resultados son más consistentes. Por ejemplo: si tu cuenta tiene 5.000€, que las cien primeras operaciones sean pequeñas, con multiplicadores bajos del estilo micro/mini lote, 10 céntimos por punto. Una vez hechas las cien primeras operaciones, utiliza la herramienta de análisis de trading que ofrece IG o exporta los datos a un Excel para cuantificar qué tanto por ciento de éxito has tenido o cuál es tu ratio medio de beneficio/riesgo.

• No operes demasiado. Esto va en contra del sistema y crea sesgos psicológicos.

• Las pérdidas se recuperan más lento que los beneficios. Si tengo 1.000€ en una cuenta y pierdo el 50%, tendré 500€ en mi cuenta. Si quiero volver a tener 1000€ tendré que hacer un 100% de rentabilidad sobre los 500 que tengo ahora. He perdido un 50% y para volver a la casilla de salida tendré que ganar un 100%.

Con el ejemplo se aprende

No hay mejor manera de explicar, y entender, cómo crear un plan de trading que utilizando un ejemplo. Eso sí, es conveniente recordar que es un simple ejemplo y que el seguimiento de esta estrategia no garantiza beneficios.

1º paso: establecer los parámetros para la entrada:

• Compraré siempre a favor de la tendencia alcista, por lo que solo buscaré activos en tendencia alcista.

• Cuando el activo en tendencia alcista alcance su máximo histórico y posteriormente comience una corrección, compraré solo cuando el precio alcance un nivel de Fibonacci del 38,2%, situando el nivel de stop en el siguiente soporte relevante.

2º paso: establecer el marco temporal de las operaciones

• Abriré mis posiciones desde las 9 de la mañana hasta las 8 de la tarde. No operaré por la noche.

• El objetivo de salida será obtener un beneficio porcentualmente mayor a las pérdidas. Como mínimo indiscutible mi rentabilidad por operación será del 2% (idealmente del 4%). Para ello estaré dispuesto a esperar el tiempo que haga falta.

3º paso: establecer los límites de riesgo

• Estaré dispuesto a perder como máximo un 2% de mi capital en cuenta en cada operación.

• Como máximo podré tener dos operaciones abiertas.

• Cuando una operación genera beneficios superiores al 2%, subiré el stop loss hasta mi punto de entrada o breakeven. Es decir, si compro DAX en 15.000 con stop en 14700 y pasados los días, el DAX comienza a cotizar en 15.300 puntos, subiré mi stop de 14700 a 15.000 puntos. Así anularé riesgo.

4º paso: probar la estrategia en cuenta demo

• Hacer operaciones en demo lo más precisas y parecidas a la realidad que sea posible. Si voy a depositar en el bróker 5.000€, trataré de hacer demo con la misma cantidad y con el mismo porcentaje de riesgo. La demo no sirve de nada si no respetamos el sistema (hay plataformas de trading como ProRealTime que nos permiten hacer un backtest y detectar la ratio de acierto de nuestra estrategia sobre el DAX en los últimos cinco años).

• Una vez realizadas las cien primeras operaciones, exportar los datos a Excel y utilizar herramientas estadísticas para analizar la operativa. Incluso es posible construir una curva de equity en la que ver nuestro seguimiento como gestor.

5º paso: probar la estrategia en una cuenta real

• Si respetamos las normas del sistema, y si no hay shocks asimétricos o fenómenos puntuales que distorsionen fuertemente los precios del mercado, los resultados deberían ser similares a los obtenidos en la cuenta demo. Si los resultados difieren mucho, debemos revisar en primer lugar si hemos respetado los límites de beneficio/riesgo.

6º paso: analizar los resultados una y otra vez

A través de los números, nos conocemos como personas.
Por ejemplo, observo que de los cien traders realizados en real, solo se ha alcanzado el nivel de stop loss en diez ocasiones. Esto, a priori, parece que puede ser un dato muy positivo, pero, si por otro motivo, el take profit no ha saltado en las noventa ocasiones restantes es porque he incumplido las normas del sistema y he cerrado las operaciones cuando yo he preferido y no cuando debía, luego no he respetado las normas.

Otro ejemplo podría ser que he acertado en setenta de cien trades y mi resultado final ha sido de un 1%. Esto significa que, a pesar de haber tenido un resultado positivo, no he respetado el binomio de rentabilidad/riesgo y puede que en alguna situación haya cortado rápidamente los beneficios por miedo, o que haya quitado el stop y haya asumido pérdidas superiores a las esperadas.

Otro error muy común es hacer el recuento de las operaciones y observar que, en veinte días hábiles de trading, he realizado ciento cincuenta operaciones, luego he vuelto a incumplir la norma y he realizado de media unas siete operaciones al día en vez de dos.

Respeta tu sistema, las normas y a ti mismo

La conclusión que podemos obtener es extremadamente sencilla: respeta a tu sistema, cumple las normas y respétate a ti mismo. Al final, el capital es todo lo que tenemos en el trading y para preservarlo, hacer un plan es fundamental.
Si necesitas ayuda a la hora de crear tu plan de trading, no dudes en consultar a los expertos de IG y por supuesto, apúntate a todas las formaciones que impartimos, pues son de gran ayuda.

*Los CFD son instrumentos complejos y están asociados a un riesgo elevado de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. El 73% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor. Debe considerar si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse asumir un riesgo elevado de perder su dinero. Las opciones y los turbo warrants son instrumentos financieros complejos y su capital está en riesgo. Puede sufrir pérdidas rápidamente.