La llegada del covid-19 afectó al comportamiento de todos los activos, y los fondos de inversión tampoco se salvaron de las caídas. Sin embargo, los inversores se pusieron menos nerviosos y no retiraron su dinero como en episodios anteriores. No se registraron salidas masivas.

En general, la primera mitad de 2021 se caracterizó por una vuelta del value, la subida de los fondos relacionados con materias primas en el primer trimestre y una recuperación de la tecnología (sobre todo a partir de finales de mayo). No obstante, continúan las dudas en torno a la evolución y los cambios estructurales que está dejando el coronavirus a nivel mundial, la inflación, las políticas monetarias y las posibles retiradas de estímulos, las regulaciones gubernamentales… Entonces, ¿dónde hay que poner el foco en 2022?

FORBES ha reunido en su oficina de Madrid a Álvaro Antón Luna, Head of Distribution Iberia de AbrdnCristina Rodríguez Iza, directora de Global Multi Asset Solutions España de Santander Asset Management; Jaime Martínez, Global Head of Asset Allocation de BBVA Asset Management; y Javier Turrado, director comercial y responsable de Desarrollo de Producto de Bankinter, para debatir sobre dónde poner el foco en 2022.

2022, un año volátil

El Head of Distribution Iberia de Abrdn, Álvaro Antón Luna, ha asegurado que el próximo ejercicio va a ser un año con más volatilidad: «mucha selección activa va a ser fundamental en un escenario donde la retirada de estímulos va a traer mucha volatilidad o subida de tipos –aunque sea de cara a 2023–, porque al final compramos expectativas».

El ejecutivo explica que el activo favorito de la gestora continúa siendo la renta variable, pero mucho más diversificada. «No es Estados Unidos y un poco del mundo, sí un poco más del mundo. Creemos que Japón y los mercados emergentes tienen que estar más en cartera».

En relación al crédito, manifiesta que «estaríamos en ese BB o BBB jugando con un poco de high yield«, pero no un high yield «puro»; mientras que por la parte de renta fija, Antón recomienda buscar sustitutos: «todavía nos gusta mucho el real estate europeo, fundamentalmente buscaríamos alternativos líquidos, infraestructuras…».

Álvaro Antón Luna, Head of Distribution Iberia de Abrdn. (Foto: Luis Camacho)

En cuanto a las divisas, cree que es importante diversificar con dólar, yen y euro, aunque también pone en valor las monedas de mercados emergentes, pero «para perfiles mucho más arriesgados».

Por último, el directivo insiste en que es cada vez más importante la herramienta de fondo de inversión o el vehículo diversificado de fondo de inversión.

Menores rentabilidades en 2022

Para la directora de Global Multi Asset Solutions España de Santander Asset Management, Cristina Rodríguez Iza, probablemente 2022 no traiga las rentabilidades «tan espectaculares» de 2021, pero sí considera que vamos hacia un escenario que sigue siendo positivo para los activos de riesgo.

«Seguimos recomendando la inversión en la renta variable y, probablemente, más en el área europeo, e incluso en Japón, y algo menos en Estados Unidos, por esa sensibilidad que hay a los tipos de interés en las distintas regiones. Vemos cierta normalización de los tipos y cierta tendencia al alza, pero no espectacular», explica la directiva.

Cristina Rodríguez Iza, directora de Global Multi Asset Solutions España de Santander Asset Management. (Foto: Luis Camacho)

En relación a la renta fija, Rodríguez cree que tiene que seguir siendo parte de las carteras diversificadas de los inversores y, dentro de ella, apuesta por aquellos activos que con poca duración sí que ofrecen un carry adicional, «aunque eso implique coger un poco más de riesgo crediticio, precisamente porque los inversores europeos tenemos ese activo libre de riesgo en negativo». Todo ello, «complementado con diversificación adicional en activos que a lo mejor un inversor en euros tradicionalmente no se ha planteado«. En concreto, aboga por coger relativos de divisas que puedan tener en algún momento algún efecto o bien diversificador o bien de cobertura en las carteras, en particular el dólar americano, aunque cree que el yen japonés ha sido una apuesta que puede funcionar también para el año que viene.

No obstante, lo fundamental para la directora de Global Multi Asset Solutions España de Santander Asset Management es que se respete siempre el perfil de riesgo del inversor y el horizonte de inversión.

Apostar por los activos de riesgo

Jaime Martínez, Global Head of Asset Allocation de BBVA Asset Management, cree que en 2022 todavía «hay que apostar por los activos de riesgo y va a pagar estar invertido en renta variable –estar invertido en la parte más conservadora de las carteras–», algo que «no va a ser tan sencillo como el año pasado, porque creo que va a ser un entorno más volátil».

Jaime Martínez, Global Head of Asset Allocation de BBVA Asset Management. (Foto: Luis Camacho)

Desde BBVA Asset Mangement recomiendan una cartera «sobreponderada» en renta variable y con poca exposición a los tipos de interés (para la gestora están poco atractivos y pueden sufrir de una manera pasiva).

En términos de riesgo de crédito, se posicionan neutrales: «Hemos vivido una época muy buena en los últimos años. Creemos que hay que diversificar y meter dinero en renta fija emergente, en ese contexto, porque es uno de los pocos sitios en los que tienes unas rentabilidades elevadas comparativamente».

Como novedad, la gestora apuesta este año por las materias primas: «Tenemos comodities en cartera y, de momento, las vamos a mantener, básicamente como protección del escenario que, aunque no es central, existe y puede ocurrir, de riesgo inflacionista, en el que la inflación deje de ser transitoria y sea más estructural. Se necesitan activos que protejan. Los bonos no lo hacen en este contexto, la bolsa probablemente tampoco», explica el Global Head of Asset Allocation de BBVA Asset Management.

Gestión y asesoramiento de profesionales

Finalmente, el director comercial y responsable de Desarrollo de Producto de Bankinter, Javier Turrado, cree que la clave está en que la gente no se ponga nerviosa, independientemente de cómo vengan los mercados. «Las personas tienen que tener muy claro el nivel de riesgo que pueden asumir, que no sean excesivamente ambiciosos o que quieran conseguir cosas que quedan fuera de sus capacidades».

En opinión del ejecutivo, la cartera tiene que estar diversificada y el 50, el 60 o el 70% –la parte principal– tiene que estar gestionada o asesorada por profesionales. La recomendación de la entidad es entrar en un fondo perfilado o mixto, en una gama donde poder moverse «un escalón hacia arriba o hacia abajo» en función de cómo vayan las cosas, complementando con «ideas satélite» que pueden ser temas de inteligencia artificial, de sostenibilidad, de robótica…

Javier Turrado, director comercial y responsable de Desarrollo de Producto de Bankinter. (Foto: Luis Camacho)

«En la cartera tiene que haber renta fija y, probablemente, más crédito con duraciones reducidas. También tiene que tener cabida el high yield, la renta variable (mucho más en países desarrollados), las materias primas (principalmente el oro), y las divisas fuertes (dólar y, como mucho, yen). Se debe estar cauto en el muy corto plazo, pero de cara a final de año y al próximo ejercicio, la cartera debe contar con mayor peso en industriales, en consumo discrecional, en financieras y en energéticas, sin dejar de lado todo lo que es tecnología», subraya el director comercial y responsable de Desarrollo de Producto de Bankinter.