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Santiago Segura se encuentra de gira junto a Florentino Fernández y José Mota con su obra de teatro El sentido del humor. Dos tontos y yo, escrita, dirigida e interpretada por estos tres cómicos. Con este cartel todo apunta a que será todo un éxito allí a donde vaya, como lo es casi todo lo que toca el actor de Torrente.

Segura saltó a la fama por su papel de José Mari en El día de la Bestia, de Álex De la Iglesia, un death metal obsesionado por el satanismo, que le dio su primer Goya como Actor Revelación en 1996. Ese mismo año trabajó con Fernando Trueba en Two Much y poco después doblaría a Irving Welles en Trainspoting. En 1998 llegó la primera parte de su saga Torrente, el brazo tonto de la ley, que le valió su segundo Goya, en esta ocasión como Mejor Director Novel.

En aquel marzo de 1998, la primera entrega de Torrente revolucionó la taquilla de la película más taquillera de la historia de España. En total tuvo 3.010.736 de espectadores y recaudó 10.902.632 euros (16.552.706 euros según la recaudación ajustada al IPC), revelan los datos de Taquilla España. Mejor aún fue la segunda parte, Torrente: Misión en Marbella, que es a día de hoy la octava película más taquillera de la historia del cine español con un total de 22.142.173 euros recaudados (30.589.977 euros, según la recaudación ajustada al IPC) y la vieron 5.321.969 espectadores.

Las cinco películas de la saga se encuentran en el Top 50 de los mayores éxitos de la taquilla de nuestro país, pero no son las únicas con las que Segura ha conquistado las salas de cine. Otro ejemplo ha sido su último largometraje, ¡A todo tren! Destino Asturias, que es la película española más taquillera del año (la segunda, por detrás de Fast & Furious 9, si contamos con las internacionales) con una recaudación de 8.268.829 euros y un total de 1.462.540 espectadores, que la colocan en la posición 49 de la lista histórica (y aún sigue en las salas), apuntan los datos del Ministerio de Cultura.

Los negocios de Segura

No cabe duda de que Santiago Segura es uno de los rostros más queridos y reconocidos del cine y la televisión a nivel nacional. Y también lo es por su faceta como empresario. En 1999 fundó su productora cinematográfica, Amiguetes Enterprises, cuya cifra de negocios aumentó de los 156.999 euros de 2019 a los 189.334 euros de 2020. No obstante, sus activos descendían de casi 3,1 millones de euros a 1,6 millones en un solo ejercicio.

A finales de 2001 constituyó su holding AE William, que engloba varias empresas dedicadas a la producción audiovisual, cuya cifra de negocios en 2020 fue de 92.350 euros, frente a los 39.950 euros contabilizados un año antes. La empresa cerró el ejercicio con unos activos de 11,6 millones de euros, una cantidad muy similar a la del periodo anterior.Ese mismo año también creó una empresa dedicada al alquiler de bienes inmobiliarios, Promociones Skolnick, que el pasado ejericicio tenía unos activos de 9,12 millones de euros, frente a los 9,28 millones de euros registrados en 2019, y cerró 2020 con 208.630,52 euros, en comparación a los 436.612,85 del periodo anterior.

En marzo de 2015, según publicaba Expansión, el gestor ferroviario Adif adjudicaba a un consorcio formado por las firmas You Show, gestionada por Santiago Segura y el productor Luis Álvarez, Global Health Consulting y Wonderland Capital, la explotación el edificio de cabecera de la Estación del Norte de Madrid, conocido popularmente Estación de Príncipe Pío, cerrado durante años. La adjudicación de este inmueble de principios del siglo XX reconvertido en un teatro con zona de restauración y una academia de artistas se produjo por 50 años, por la que los nuevos inquilinos debían pagar una renta escalonada cercana a los 23,4 millones de euros (unos 468.000 euros al año).

El actor es también uno de los socios fundadores del la discográfica y agencia de eventos 18 Chulos Records, con la que trabajan algunas de las caras más conocidas de este país (como Anne Igartiburu o Joaquín Reyes). Esta productora cuenta con unos activos de 227.106 y en 2020 (el año de la pandemia en el que no hubo eventos) tuvo una cifra de negocios de 122.756 euros, menos de la mitad que en 2019 cuando ascendía a los 318.729,30 euros.

Otra empresa en la que participa el actor es Wooptix SL, dedicada a la investigación y el desarrollo experimental en ciencias naturales y técnicas. Según los datos del Registro Mercantil, Segura es uno de los cinco accionistas y tiene una participación de un 11,22%. La cifra de negocio en 2019 de esta compañía fue de 1.000,00 euros.

Interés por la gastronomía y los vinos

Su interés por el sector del vino también es notable. El pasado mes de septiembre, la D.O.P. Cariñeña anunciaba la incorporación de Segura como prescriptor de los Vinos de las Piedras, marca con la que se conoce su producción y que cada año tiene como escaparate una Colección Premium de 12 exclusivos vinos, escogidos por el Master of Wine, Pedro Ballesteros. La relación con Cariñeña viene de largo. Hace ya más de tres años participó en un brindis colectivo de Cariñeña. También plasmó sus manos en el Paseo de las Estrellas, que alberga las huellas de personajes destacados que han visitado la Denominación o han sido los Invitados de Honor en la Fiesta de la Vendimia.

Y del vino a la comida. En 2011, el director de cine abrió el restaurante madrileño Bla bla junto al extorero Cayetano Rivera y otros socios. El artífice real era Nacho Charrabe, un hombre que trabajó como técnico y asistente de dirección con Pedro Almodóvar, Emir Kusturica y Segura, pero ellos pusieron parte del capital. El éxito del proyecto hizo que se decidieran a abrir un nuevo establecimiento, de nombre Oh bla bla bla!, en el centro de la capital, que alcanzaría tanto o más reconocimiento que su matriz. Sin embargo, en 2016, tanto Segura como Rivera vendieron sus participaciones en ambos locales.

La de los Bla Bla no fue la única incursión del productor de cine en el mudo de la gastronomía. No nos referimos a su paso por MasterChef Celebrity, donde llegó hasta el programa 10, sino a su restaurante de fusión latino-japonés Minabo, que aunque ha cerrado permanentemente, la crítica alabó con adjetivos como «rico y divertido». Si algo queda claro es que el éxito de Segura no se limita a la taquilla.