La transformación de los negocios requiere de una formación vinculada de forma directa con este proceso y con los retos que conlleva. Pero vivimos en un entorno empresarial que cambia a una velocidad vertiginosa y no siempre la formación reglada tiene la capacidad de adaptación que necesitan las corporaciones, sean del tamaño que sean y tanto si son de un sector o de otro. Si el desarrollo de los proyectos empresariales debe ser ágil, ¿cómo compatibilizarlo con una mejora de competencias que no sigue el mismo ritmo?

A partir de esta idea, nace Minipost35. Se trata de una oferta flexible de cursos que ha puesto en marcha PMM Business School, el área de formación de PMM Innovation Group, orientado a conseguir la excelencia en las empresas a las que asesoran. Luigi Amendola y Tibaire Depool, que lideran el grupo como CEO y Directora, respectivamente, nos explican en qué consiste este modelo de formación ágil basado en el pago por uso. Y comparten algunas reflexiones sobre cómo se debe enfocar la inversión en formación desde las empresas.

Competencias conectadas con el negocio, formación ágil y pago por uso… ¿qué es Minipost35?

Luigi Amendola: En PMM Business School nos hemos dado cuenta de que la industria va más rápido que la adaptación y actualización de la oferta formativa de las universidades. Por ello hemos presentado Minipost35, una oferta de formación totalmente adaptada y flexible en cuatro áreas específicas. El objetivo es el desarrollo de competencias que son necesarias en este momento para que las empresas puedan asegurar su buen desempeño en el futuro. Con Minipost35 democratizamos la formación con una oferta ágil y de pago por uso.

¿Cuáles son esas áreas y cómo surgieron?

Tibaire Depool: Las líneas que tenemos son Reliability leadership; Innovación y excelencia operacional; Risk Management; y Green Management. Todas están directamente conectadas con el negocio. Por ejemplo, actualmente hay una deficiencia importante en la formación en finanzas de los técnicos o ingenieros. En vez de que estos profesionales o sus empresas inviertan gran parte de su tiempo y dinero en estudiar un MBA de un año, pueden acceder a la plataforma de Minipost35 y satisfacer esa necesidad rápidamente. 

LA: Para los contenidos nos hemos basado en los retos que tienen las empresas para asumir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y de los Fondos Europeos. Además, hay datos que son decisivos: dentro de cinco años, 85 millones de empleos se quedarán obsoletos, pero se generarán 97 millones de perfiles nuevos. Nuestros programas están adaptados a esos nuevos perfiles. Por otra parte, en el Foro Económico Mundial se puso de relieve que el 40% de los trabajadores requiere de una recapacitación de seis meses de aquí a 2025. Los contenidos de Minipost35 tienen que ver con lo que requiere la industria. 

¿Qué quieren decir cuando hablan de democratizar la formación?

TD: Por una parte, los cursos de las cuatro líneas de formación son flexibles y asequibles para cualquier profesional o empresa. Pero también ofrecen agilidad e inmediatez, permitiendo impulsar los cambios que necesita la empresa ahora y no dentro de dos años. Y mejoran las competencias de las personas que integran sus equipos.

¿Cuál es el valor frente a la academia o a la formación más clásica?

TD: La formación de Minipost35 no es únicamente teórica, sino que van más allá y tienen una conexión directa con la industria y sus desafíos. Nuestra oferta de cursos se basa en un modelo de programas fast track que ayudan a resolver los problemas reales y actuales con los que se encuentran las empresas y sus profesionales, relacionadas con la gestión del riesgo, la optimización de procesos, la digitalización… 

LA: Precisamente damos lo que no se encuentra en la formación universitaria tradicional: agilidad, inmediatez, conexión con la realidad empresarial, con las necesidades de gestión de los profesionales y profesores que no son solo académicos sino expertos. 

¿Cuáles son las claves para que un programa de formación tenga éxito en una empresa?

LA: Nosotros no somos solo académicos, sino consultores y vemos en nuestro trabajo diario cuáles son los desafíos y problemas en la industria. Esta malla curricular se adapta a distintos sectores, como manufactura, energía, facilites, infraestructura, movilidad, etc. Una de las claves es pensar qué conocimientos son los que necesita, por ejemplo, un ingeniero que está haciendo mantenimiento y confiabilidad, con un enfoque práctico, centrado en la resolución de problemas y un ingeniero que necesita justificar un programa de confiabilidad en el mismo idioma de un financiero

Ponéis mucho el acento en la flexibilidad…

LA: Así es, porque se puede seguir avanzando en la adquisición de conocimientos, sumando cursos de forma flexible y adaptándose a las necesidades de cada empresa, de cada sector y de cada profesional. Lo que ofrece Minipost35 no es formación básica, no es introductoria; es conocimiento clave que debes tener, por ejemplo, para la elaboración de proyectos aplicando criticidad, o justificando mejor en términos económicos las ampliaciones de una planta o reemplazo de una activo o la justificación económica de una mejora. Ahora se habla mucho de los Fondos europeos, pero nadie habla de la adaptación de la formación, del desarrollo de competencias para la transformación digital. 

¿De qué horizonte temporal habláis cuando decís que la formación es ágil?

TD: Son bloques formativos de ocho a doce horas, con formación bajo demanda. No es formación en vivo ni sujeta a horarios. Y si se necesita mezclar y combinar diferentes temáticas ejemplo confiabilidad y finanzas, innovación y confiabilidad, es perfectamente posible. Las clases son en formato vídeo e impartidas por un experto en el tema y se pueden realizar sin necesidad de certificación: si a un profesional o empresa no le interesa el certificado y no quieren hacer el examen, no es una obligación. Es como en la película Matrix, cuando Neo, el protagonista, necesita saber cómo pilotar un helicóptero y adquiere esos conocimientos de forma rápida e inmediata. Esa ha sido también la inspiración. 

¿Y si desean certificarse?

TD: La oferta es de minipostgrado, de ahí el nombre de Minipost35, y está pensada para su aplicación inmediata en procesos industriales y para la acreditación de competencias.  Los alumnos pueden acceder a una certificación individual por cada curso presentando una evaluación o bien accediendo a un total de nueve módulos pueden completar todo el programa y  acceder a una doble titulación otorgada por PMM Business School y por la Universidad Católica San Antonio de Murcia.

«En muchos casos, los objetivos empresariales se basan en optimizar costes, y en transformar sus equipos con la implementación de una nueva tecnología, implementación de un programa de mejora continua, pero la formación está desconectada a estos desafíos»

¿Cuál es el perfil del equipo de profesores?

LA: Son todos profesionales en activo que desarrollan su carrera profesional en banca, industria, consultoría a nivel internacional. Hemos sellado alianzas con numerosos profesionales para asegurar la diversidad de perfiles y perspectivas empresariales. Por mencionar a algunos, además de mí mismo y de la doctora Tibaire Depool, contamos con profesionales como Roberto Ballester, experto en sostenibilidad; o Gabriel Ferrer, especialista en gestión del cambio y transformación; José Francisco Valiente, con amplia trayectoria en gestión de negocio y de producto; Ana Castillo, talento y coach, entre otros, José Manuel Enríquez Jurado, finanzas, financiamiento y costes

¿Cuáles son los principales errores que cometen las empresas en sus planes de formación?

TD: Hay un error fundamental: pensar en la temática del curso sin tener en cuenta el efecto que tendrá en el negocio. En muchos casos, los objetivos empresariales se basan en optimizar costes y en transformar sus equipos con la implantación de una nueva tecnología, pero la formación está desconectada a estos desafíos. En el peor escenario, asignan personas a determinados proyectos y les dicen que se busquen la vida porque no quieren invertir en formación. 

LA: En las empresas líderes, como Enel o Iberdrola, se tiene en cuenta el retorno de la inversión en formación. Las empresas tienen que hacer una reflexión sobre cómo están invirtiendo en las competencias de sus equipos para que lideren la transformación del negocio y abrirse a que no tiene que ser necesariamente una formación reglada, siempre que esté acompañado de un asesoramiento serio y profesional. En PMM siempre incluimos en nuestra consultoría una parte de formación que les permita contextualizar sus planes formativos a los retos empresariales y lograr la sostenibilidad de las mejoras

¿Adolecemos de “titulitis” en el entorno empresarial?

TD: Sí que hay «titulitis». Si analizas lo que hay ahora en el mercado, puedes pagar un máster por 500 euros simplemente para decir que tienes un máster. No hay que desmerecer el estudio de cada persona: yo soy Doctora y me siento orgullosa, pero en la industria te piden que tengas 25 años, dos másteres, que hables dos idiomas y que tengas cinco años de experiencia. ¿Cuándo lo consigues? Es necesario que haya un hilo conductor en la formación y la industria debe pedir más resultados, analizar cómo se aplicarían determinados puntos del curriculum de un candidato a los desafíos empresariales concretos. 

En muchas ocasiones, vemos que no hay una conexión real de la universidad con la industria. En el Valle del Silicio o Silicon Valley, el 70% de personas que trabajan en el desarrollo de soluciones no tienen título: tienen certificación de competencias, son técnicos que se han certificado en conocimientos clave. Ese es el camino que deben recorrer las empresas. 

El modelo pay-per-use en la formación

La propuesta de Minipost35 ofrece flexibilidad formativa: desde la modalidad BASIC, con la realización de un solo curso de alguna de las cuatro áreas por 35 dólares, a la modalidad COMPLETE, que ofrece las clases, el certificado, apuntes y biblioteca virtual. También tienen la opción TOTAL, con los nueve cursos para profundizar en un área concreta. Y la tarifa BUSINESS, con asesoramiento a empresas de las competencias clave para sus objetivos de negocio.