El sector financiero es uno de los que más cambios está experimentando los últimos años. Y también se ha vuelto uno de los segmentos más exigentes en cuanto a cuidado del planeta se refiere.

En este sentido, el sector se someterá el próximo año a los primeros test de estrés sobre sostenibilidad y será entonces cuando los bancos esperan que los supervisores europeos cuantifiquen plenamente los riesgos climáticos, pese a que “ni siquiera existe todavía una taxonomía para que las empresas informen de su huella de carbono”, explica Bank of America en un reciente informe recogido por Cinco Días.

El estudio mantiene que “todavía estamos en las estribaciones de esta revolución. Los objetivos de divulgación de las empresas de finales de 2022 podrían significar que habrá que esperar a 2023 para que los bancos sean juzgados y el test de estrés climático impulse la demanda de capital” en el sector.

Del informe también se desprende que las pruebas de resistencia climática están diseñadas para revolucionar los créditos, con el doble objetivo de hacer que los bancos sean más seguros y de animar al sector a financiar los billones de euros de inversiones necesarias para lograr las emisiones netas de carbono cero en 2050.

BBVA, el banco más avanzado

Los analistas de Bank of America destacan a BBVA como “el único banco con un ratio AT1 verde, que podría ser el más avanzado”.

El hecho de que solo haya un título de nivel 1 adicional (AT1) en circulación, emitido por BBVA, “ilustra lo temprano que estamos. Hay siete bonos de nivel 2 en circulación, de los cuales cinco se han emitido este año”, explica la entidad en su informe.

El análisis argumenta que “ser un banco más verde no es lo mismo que tener un menor estrés climático: será un complejo conjunto de nuevas ecuaciones. Pero ya sabemos, gracias al BCE, que los bancos que sufren más estrés tienen otros problemas preexistentes”.

Mantiene que es pronto para juzgar a los bancos que cotizan en Bolsa sobre los efectos en su negocio del cambio climático y sus exigencias, ya que los datos son escasos, “pero tenemos un dato: los bancos que emiten capital verde tienen más probabilidades de realizar una verdadera transición. BBVA, ING, Raiffeisen y CaixaBank son los primeros emisores. Y dentro de ellos, el que preside Carlos Torres, el único banco con AT1 verde, podría ser el más avanzado”, recalca.