María José Rovira, abogada especializada en sostenibilidad en Gómez- Acebo y Pombo, inicia esta mesa redonda hablando de un cambio de paradigma: “La transformación comienza con una idea, `la sostenibilidad’, algo que lleva a la comunidad internacional a centrarse en crear un espacio donde ‘lo sostenible’ cobre mayor importancia. Hablamos de una cooperación al desarrollo”.

María Eugenia, profesora del Instituto Empresa, apoya su discurso en las cifras: “La UE desecha 6000 toneladas de textil al año. Tiramos 40 kilos de ropa al año. La población será de 9000 millones en el 2050. Esto no es compatible con los recursos disponibles. La única solución es un nuevo paradigma: la economía circular”.

A los números de María Eugenia, Rovira responde con más necesidades: crear una mejor regulación, trabajar la planificación, aumentar la educación y la concienciación … “Y así llegaremos a hacer más”.

María José Álvarez, presidenta del grupo Eulen, comienza por el origen y viaja por la transformación (necesaria) de la mentalidad empresarial: “La gente comenzó siendo muy excéptica. Esto, por suerte, cambió. Pero sigue habiendo muchas empresas que cambian por imposición y no por convencimiento. Debemos exigir, desde las empresas, que los proveedores cumplan estas obligaciones, las mismas que nosotros cumplimos, y así formaremos esa masa comprometida”.

Las tres coinciden en un modelo que comparte estos tres puntos:

1) Hay que medir los datos.

2) Hay que despertar una sensibilización social.

3) Hay que prestar la atención al marco regulador.

Y esos tres puntos coinciden en un lugar común, vestido de obligación autoimpuesta, donde la dirección de las empresas defienda el medio ambiente y lo convierta en un valor fundamental de sus firmas.

María José es la última en hablar: “el compromiso debe salir de uno mismo; si la ley nos obliga, haremos la trampa”.