Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación Loewe, nos habla de la lucha por la cultura española y la necesidad de defenderla.

Ana Santos Aramburo, Directora de la Biblioteca Nacional, continúa el discurso de Sheila para apoyar esa ‘batalla’, en su caso a través de la lengua y las posibilidades tecnológicas. “La estrategia para mejorar la marca responde, en muchos puntos, a cuestiones digitales”.

Maria Blasco, Directora del CNIO, se adentra en el valor y los problemas de la investigación científica en España, donde “hay científicos de primera línea, pero no se apoya la inversión. Nosotros centramos el esfuerzo no sólo en investigar, sino en hacer que esto llegue al paciente. Un ejemplo: contamos con una inversión privada de más de 20 millones en investigación contra el cáncer, pero ninguna empresa es española. No se fomenta la cultura de la innovación”.

Sandra continúa con las preguntas: ¿Estamos mejorando la marca España? ¿Hacia donde vamos? ¿Qué estamos haciendo para ello?

La periodista Gloria Lomana responde: “Somos el escaparate de esos productos que, en conjunto, forman aquello que llamamos marca España. Como periodistas, tenemos la oportunidad de ‘manipular’ la marca España. En estos tiempos de la posverdad, donde lo que importa son las emociones y no los hechos, quizá debamos repensar el papel de los medios para divulgar esta marca”.

Irene Cano, Directora General de Facebook Iberia, se centra en la importancia de estar conectados para trabajar esa imagen: “En españa sobra talento, pero falta confianza. Tenemos a los mejores, pero no vendemos bien lo que hacemos. Nosotros trabajamos en la capacidad de conectar; esto ayuda a democratizar el mundo. 180 millones de personas en el mundo están conectadas a empresas españolas. El reto empresarial es el acceso a esa movilidad”.

Empresas españolas, imagen e innovación. Era inevitable la mención a Amancio Ortega y las críticas que recibió en diversas plataformas y medios. Es Gloria Lomana quien lo plantea: “¡Cómo vamos a defender la marca españa si nos atacamos a nosotros mismos!”

Ana Santos se acerca el micrófono y comieniza a hablar: “Es la miseria de la globalización; todos tenemos voz. Que hable quien sea; no importa. Debemos saber a quién escuchar. Fuera de España, la visión que se tiene de nosotros es mucho mejor. La cultura española se reconoce más en el extranjero. Trabajemos en eso”.

Sheila Loewe está de acuerdo con esa ‘marca positiva’: “Tenemos la suerte de hablar un idioma que nos abre muchas puertas, nos conecta con mucha gente. Lo dificil es hacer las cosas con excelencia, y en España sabemos hacerlo. Nuestro diseño, nuestro trabajo es excelente. No nos lo creemos, pero fuera se nos reconoce y se nos valora. Creo que las nuevas generaciones no tienen ese complejo”.

El papel del Gobierno no se queda fuera de esta mesa: ¿Son conscientes los organismos públicos de todo esto? ¿Construyen esa imagen?

Irene Cano defiende que la forma de comunicar desde los organismos públicos ha cambiado. “Son más conscientes de esa imagen, de lo que sucede en la sociedad de forma inmediata, y utilizan las nuevas herramientas para trabajar”.

Gloria Lomana encuentra en la internacionalización el secreto para salir de la crisis, y reconoce el papel del Gobierno en ello: “España tiene una red diplomática muy eficaz. Ciertos daños a nuestra imagen no se han repetido gracias a esa labor. Otra cosa es el emprendimiento; un empresario es quien se juega el dinero para ganar, generar empleo, … Y cada uno debe jugar un papel. El Gobierno, en esta tarea internacional, está realizando un gran trabajo. La red que tiene España es poderosa y está al servicio de nuestras empresas”.

Incluso Sheila señala otro ‘problema nacional’: “Todos tenemos la responsabilidad de conocer mucho mejor las cosas que se hacen en España”.

María Blasco nos invita a mirar alrededor, a otros países que estuvieron mal y salieron de eso; Gloria Lomana nos habla de un necesario pacto por la educación y Ana Santos pone fin con esta frase a una mesa ‘redonda’: “Nuestros jovenes salen de la crisis con la cabeza bien alta, pero les hemos dejado una situación muy complicada”.