El estudio titulado “¿Tendencia hacia el tradicionalismo? Cambios en la Ideología de Género de los Jóvenes” establece otroescenario: “A menudo pensamos que cada generación se vuelve más moderna, igualitaria y tolerante que la anterior”. Sorprendentemente, la encuesta realizada a estudiantes de secundaria en un período de 40 años mostró una gran proporción de estudiantes que mantenían opiniones igualitarias sobre roles de género desde 1977 hasta mediados de la década de 1990; pero cuya visión ha comenzado a orientarse en la dirección opuesta desde entonces. En 1994, el 42 por ciento de los estudiantes de secundaria estuvo de acuerdo en que la mejor familia era donde un hombre era la principal fuente de ingresos y la mujer cuidaba el hogar. Ese número subió al 58 por ciento en 2014.

El Consejo de Familias Contemporáneas también llevó a cabo un estudio, y las tendencias a largo plazo en las opiniones de los roles no tradicionales para las mujeres y sus hallazgos coincidieron con los resultados anteriores de Cotter y Pepin. Para la mayoría de los hombres, su confianza en que las madres que trabajan son tan buenas madres como las que se quedan en casa ha caído en un porcentaje severo. Parece que nuestra joven generación de hombres se está moviendo hacia una visión más retrógrada del papel de las mujeres que sus padres. Y esto implica un gran paso hacia atrás.

Refinery29 llevó a cabo un estudio y publicó un artículo actualizado titulado Millennial Women Are Conflicted About Being Breadwinners, mostrando que “el 38 por ciento de las esposas estadounidenses ganaban más dinero que sus maridos”. Ashley C. Ford, que investigó para Refinery29, dejó claro que muchas de estas mujeres se sienten incómodas con esa situación e incluso se avergüenzan y sienten que podría haber repercusiones negativas en su relación porque ganan a su pareja.

Las mejores compañías para las mamás que trabajan

Las madres trabajadoras puntúan las 100 mejores compañías para las madres que trabajan cada año. A. Kearney, una empresa de consultoría de gestión, encabezó la lista en 2016. Las empresas están comenzando a ofrecer políticas favorables para la familia; no sólo para las mamás, sino también para los papás. Pero el proceso es lento. Las mujeres se dividen entre las exigencias de una familia y su propia carrera. Las decisiones no son fáciles. Hasta que toda la sociedad comprenda que sólo las mujeres tienen bebés y que este papel nos beneficia a todos, no se tratará a las madres como valiosas integrantes de la comunidad laboral, en lugar de cómo una incomodidad.

Hoy por hoy parece que la solución más factible es predicar con el ejemplo de que se puede ser una trabajadora totalmente implicada además de uno de los pilares de la familia, pero he ahí la clave, no todo el peso reside sobre tus hombros. Dado que formar una familia es una decisión compartida, así han de ser también los turnos para dejar y recoger a los niños, asistir a reuniones en el colegio, atenderles si pasan la noche en vela…Repartir las tareas de forma que ambos soportéis mejor las responsabilidades de la paternidad. No renuncies ni te rindas, en nuestra generación está la oportunidad de revertir ese cambio de tendencias que planea ponernos de nuevo contra la espada y la pared. Como decía Gandhi: “Sé el cambio que deseas ver en el mundo”.