La gimnasta Simone Biles en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Foto: Laurence Griffiths (Getty Images)

Simone Biles se retiraba hace unos días de la final por equipos alegando que tenía un problema de salud mental. Sin embargo, algo dentro de ella no la deja decir adiós a estos anómalos Juegos Olímpicos (JJOO) de Tokio y participará este martes en la última final por aparatos, la de barra de equilibrios. ¿Conseguirá medalla?

Con un patrimonio neto que alcanza los 10 millones de dólares, según Celebrity Net Worth, la gimnasta de 24 años tiene 19 títulos de campeona mundial y 25 medallas ganadas en campeonatos mundiales, un palmarés que podría aumentar en las próximas horas.

Biles se posiciona así como la tercera gimnasta más condecorada del mundo, solo por detrás de Vitaly Scherbo y Larisa Latynina.

Algunos de sus logros más notables ocurrieron durante los JJOO de Río 2016: ejecutó una actuación impresionante que le valió para ganar cuatro medallas, tres de oro —salto, general individual y general por equipos– y una de bronce —barra de equilibrio.

En aquella edición de esta competición, se reportó que los medallistas recibieron 25.000 dólares por cada medalla de oro, 15.000 dólares por cada medalla de plata y 10.000 dólares por cada medalla de bronce. Así, las ganancias de Biles en Río 2016 habrían alcanzado los 110.000 dólares.

Además, en sus redes sociales compartió con sus seguidores la compra de una nueva casa y se puede ver contenido para United Airlines, que aunque se desconoce cuánto le pagan por eso, se sabe que las menciones en redes sociales pueden llegar a generar hasta millones de dólares dependiendo del personaje.

¡A por el oro!

En los JJOO de Tokio 2020 los premios para los atletas serán más altos: 37.500 dólares por medalla de oro, 22.500 dólares por medalla de plata y 15.000 dólares por medalla de bronce, según USA Today.

Así pues, aunque Biles se retiró de la final por equipos, Estados Unidos se alzó con la medalla de plata, sumando a su cuenta 22.500 dólares.

La de Ohio intentará ganar una medalla individual en Tokio sobre una barra de cinco metros de largo y sólo 10 centímetros de ancho. Un aparato que no es de sus favoritos, ya que en Río y en el último Mundial fue bronce.