El sonido de pájaros, agua, del entorno típico de una selva ha recibido a los invitados al primer evento de Forbes Summit. Transformación [Digital] inaugura este proyecto, que ha contado con el periodista Toni Garrido como maestro de ceremonias. Y lo ha explicado: somos unos aventureros que nos adentramos en la jungla de lo digital. Y eso es lo que hemos venido a hacer aquí: intentar aprender sobre el cambio que vive nuestra sociedad en la era digital. Preguntas como si las redes sociales son responsables del triunfo de Trump se han planteado nada más empezar. Garrido dio paso al editor y director de Spainmedia, el director de Forbes Andrés Rodríguez, que explicó nuestro proyecto Forbes Summit.


Toni Garrido durante la presentación de Forbes Summit.


Andrés Rodríguez durante la presentación de Forbes Summit.

La charla inaugural ha estado a cargo de David Rogers, autor de The Digital Transformation Playbook y profesor de la Universidad de Columbia. Especializado en estudiar las modificaciones que la tecnología trae a nuestra vida diaria, considera que la transformación digital “es una pregunta fácil, ¿cómo un negocio que empezó antes de internet se adapta a la era digital?” No es lo mismo Uber, que nació gracias a la transformación digital, que General Electric, que comenzó a finales del siglo XIX.

Considera importante cinco dominios de transformación. “Necesitamos pensar diferentes sobre los clientes y nuestra relación con ellos; con quién competimos; sobre el valor para los clientes; sobre la información que manejamos y compartimos; así como sobre innovación”. En la actualidad, nos movemos en un mercado en el que hemos pasado de clientes pasivos a redes interactivas. “Los clientes esperan poder controlar todo inmediatamente a través de cualquier interfaz, no quieren ir al banco nunca más. Antes se pedía pizza por teléfono, ahora puedes pedirla por móvil incluso mandando un tuit. Con esto nos dices que son tanto una empresa tecnológica como de pizzas”.

Con ejemplos claros como el caso de Airbnb, que comenzó como una solución para sus propios problemas de alojamiento y acabó en gran negocio. “Cuando empezaron, no compraron un inmueble, cedieron su espacio con colchones hinchables y se les ocurrió que podrían convertirlo en una compañía. Fue la primera empresa estadounidense en entrar en Cuba”. Han llegado a convertirse en la tercera empresa con mayor valor capital dentro del sector de alojamiento, sólo por detrás de los grupos Hilton y Marriott. Así fue como David Rogers intentó dar algo de luz a este nuevo entorno.

También ejemplos de fracaso, como el que sucedió a JCPenney cuando contrató a Ron Johnson, responsable de las Apple Store, y su modelo fracasó en el negocio del retail, no porque la idea fuese mala, sino porque esta arriesgada innovación no funciona en todos los campos.

Con ejemplos dinámicos y entretenidos (incluso un dinosaurio apareció en pantalla), una actitud cercana y la interacción esporádica con el público, Rogers cautivó a los asistentes mientras despejaba nuestro camino para entender nuestra era de las ramas y hojas de la vorágine informativa en la que nos encontramos sumergidos cada día. Toda una clase magistral sobre transformación digital. Porque “la transformación digital no es sobre tecnología, es sobre estrategia, liderazgo y nuevas formas de pensar”.