Todavía hay tiempo. El plazo no termina hasta el próximo 30 de septiembre, pero el reloj ya corre para quienes quieran que su proyecto, empresa o trayectoria entre en el radar de una de las grandes citas de la innovación empresarial en España. El Certamen Forbes a la Innovación by Kyndryl afronta su quinta edición con una convocatoria que busca reconocer algo más difícil de medir que una buena idea: la capacidad de convertir la innovación en resultados, crecimiento y transformación real. Empresas consolidadas, pymes, startups, proyectos tecnológicos, alianzas entre ciencia y empresa y organizaciones que están cambiando su cultura interna tienen todavía unas semanas para presentar su candidatura.
Una convocatoria para quienes ya están cambiando las reglas
La innovación ya no pertenece únicamente a los laboratorios ni a las compañías tecnológicas. Puede estar en una startup que encuentra una nueva forma de hacer las cosas, en una gran empresa que transforma sus procesos, en una colaboración que consigue llevar conocimiento científico al mercado o en una organización que entiende que ninguna transformación es posible sin cambiar primero la forma de trabajar de sus equipos.
Ese es precisamente el territorio que quiere explorar la V Edición del Certamen Forbes a la Innovación by Kyndryl: proyectos capaces de demostrar que innovar no consiste solamente en incorporar una tecnología nueva, sino en crear valor, mejorar la competitividad, generar oportunidades de crecimiento y producir un impacto tangible en la empresa o en la sociedad.
La convocatoria está abierta hasta el 30 de septiembre, por lo que las organizaciones y profesionales interesados todavía pueden presentar sus candidaturas a través de la plataforma oficial del certamen.
Cinco categorías para contar cinco maneras de innovar
El certamen ha diseñado una convocatoria amplia para recoger las distintas caras de la transformación empresarial. La primera gran categoría es Empresa Innovadora, que distingue tres perfiles diferentes: Gran Empresa, Mediana y Pequeña Empresa y Startup. La división permite poner en valor la innovación independientemente del tamaño de la compañía y reconocer tanto a organizaciones consolidadas como a proyectos que todavía están construyendo su futuro.
La segunda es Innovación Tecnológica, que pone el foco en aquellos proyectos donde la tecnología actúa como auténtico motor del cambio. Dentro de ella se incluyen tres ámbitos: decisión inteligente y automatización; seguridad, confianza y resiliencia; y modernización digital y cloud.
La tercera categoría, Alianza ciencia-empresa, mira hacia uno de los grandes desafíos del ecosistema innovador: conseguir que el conocimiento generado en universidades e instituciones científicas encuentre aplicaciones reales y termine convirtiéndose en valor tangible. Aquí se reconoce la colaboración efectiva entre el mundo científico o académico y el empresarial, así como la transferencia de conocimiento y los resultados obtenidos.
La cuarta, Talento, cultura y transformación, recuerda que ninguna revolución tecnológica funciona si las personas no están preparadas para llevarla a cabo. La categoría reconoce iniciativas que han conseguido transformar la cultura organizativa, desarrollar talento innovador o crear las condiciones necesarias para que el cambio sea sostenible.
A ellas se suman los reconocimientos especiales de Líder Innovador (trayectoria en innovación y Joven talento innovador) e Innovación sostenible. En estos casos no existe postulación directa: los finalistas serán seleccionados por un comité de expertos.
Un jurado que reúne empresa, tecnología, ciencia e instituciones
El nivel de la convocatoria también se refleja en el jurado encargado de valorar las candidaturas. La quinta edición reúne a profesionales procedentes de algunos de los principales ámbitos vinculados a la empresa, la tecnología, la ciencia, la innovación y el talento.
Entre sus integrantes se encuentran Ángel Niño, concejal delegado del Área de Innovación y Emprendimiento del Ayuntamiento de Madrid; César Maurín Castro, director de Digitalización, Innovación, Comercio e Infraestructuras de CEOE; y Ana Crespo, presidenta de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España.
El jurado incorpora también perfiles del ecosistema tecnológico y empresarial como Celia Villalobos, Business Director – Industries and Start Ups de Google; Karine Regniez, Azure Business Lead España de Microsoft; Giulia Rossi, Head of EMEA GTM Industry Acceleration; Samira Brügüech, empresaria y Top 100 Mujeres Líderes, CEO de Ciberlideria; Cristian Ull, cofundador de AREA101; y Guillermo Gauna-Vivas, fundador y CEO de Ayúdame3D.
La diversidad de perfiles responde a una idea sencilla: la innovación no puede juzgarse desde una única perspectiva. Una tecnología puede ser brillante y no tener aplicación; una idea puede ser disruptiva y no ser capaz de escalar; una transformación cultural puede cambiar una compañía aunque no venga acompañada de un nuevo producto. El certamen busca precisamente identificar aquellas iniciativas en las que la innovación deja de ser promesa y se convierte en impacto.
El calendario entra en su recta final
La convocatoria encara ahora su momento decisivo. El 30 de septiembre será el último día para presentar candidaturas, de modo que empresas, startups y organizaciones interesadas todavía están a tiempo de participar, pero ya no de dejarlo para más adelante. Porque en una carrera por la innovación, esperar también es una decisión.
Las organizaciones interesadas pueden presentar su candidatura y consultar las bases del certamen a través de la plataforma oficial. Y todavía estás a tiempo de que el próximo proyecto que aparezca entre los nombres de la innovación tenga el tuyo.

