El apellido Luksic está detrás de la mayor fortuna de Chile. Forbes estima en 50.100 millones de dólares el patrimonio de Iris Fontbona —viuda del empresario Andrónico Luksic Abaroa, fallecido en 2005, con ascendencia catalana— y su familia. Controlan Antofagasta, uno de los grandes productores mundiales de cobre, y mantienen una participación mayoritaria en Quiñenco, conglomerado con negocios en diversos sectores.
La familia tiene desde hace años intereses en España. Banca, inmobiliario y, más recientemente, la histórica fábrica sevillana de cerámica y loza fina La Cartuja. Buena parte de las inversiones están vinculadas a una de las hijas, Paola Luksic Fontbona, y su marido, Óscar Lería. Gestionan su patrimonio familiar a través del family office WildSur.
El inmobiliario es uno de sus principales focos. WildSur ha concentrado su actividad en Madrid, Costa del Sol y Baleares. En 2023 creó la sociedad Alerce Real Estate junto a iKasa, Med Capital, A&G y el grupo chileno Patio para desarrollar activos comerciales en España y Portugal. Este año ha anunciado un parque comercial de más de 14.500 metros cuadrados en Colmenar Viejo (Madrid).
Los Lería-Luksic mantienen también una relación de años con Med Capital Management, gestora barcelonesa especializada en inversión inmobiliaria. A través de Med Real Estate Value 2, un vehículo lanzado para desarrollar sobre todo vivienda de lujo, y en una operación en la que también ha participado el capitán del Atlético de Madrid Koke Resurrección, este año han adquirido un edificio residencial en la calle Núñez de Balboa.
Entre las operaciones inmobiliarias más conocidas de la familia figura también el Hotel Adler de Madrid, situado en la esquina de Goya con Velázquez. Los Luksic acordaron la compra del inmueble en 2012 por alrededor de 27 millones de euros, aunque la familia Vázquez, propietaria del establecimiento, mantuvo inicialmente la gestión y un derecho de recompra. Años después pasó definitivamente a manos de los inversores chilenos y fue reconvertido para uso comercial y de oficinas.
Banco Popular y A&G
La banca es otro ámbito de inversión de la familia. A través de Aeris Invest, Andrónico Luksic llegó a controlar un 3,5% de Banco Popular antes de su resolución en junio de 2017 y su venta al Santader por un euro. La inversión generó pérdidas de alrededor de 200 millones de euros y abrió una batalla judicial que todavía ha tenido recorrido en los últimos años.
Casi una década después, la familia ha vuelto al sector financiero. WildSur es accionista desde 2022 de A&G Banca Privada, firma especializada en grandes patrimonios. En marzo incrementó su participación coincidiendo con una reorganización accionarial en la que entraron también el extenista Rafael Nadal y varias familias empresariales españolas y latinoamericanas.
La inversión más singular de la familia Luksic se ha producido también este año. Paola y su hermana Gabriela Luksic se han aliado con Javier Targhetta, presidente de Atlantic Copper, una de las mayores refinerías de cobre de Europa con sede en Huelva, para hacerse con La Cartuja de Sevilla-Pickman. La histórica fábrica de loza fundada en 1841, que se encontraba en proceso de liquidación, volvió a producir en abril.
El Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla adjudicó en enero al grupo inversor por 225.000 euros la unidad productiva. Los nuevos propietarios comprometieron una inversión inicial superior a 1,6 millones de euros para reactivar la compañía y garantizar la continuidad de buena parte de la plantilla. Una operación que añade al historial de la familia Luksic en España por primera vez un negocio industrial y de consumo.

