Esta noche, al acostarse, Amancio Ortega, el hombre detrás del imperio Inditex, es un poco más rico que ayer. Y es que la compañía que fundó junto a su primera mujer, Rosalía Mera, en 1975, repartirá a sus accionistas dos dividendos correspondientes al ejercicio 2015: uno ordinario complementario por valor de 0,16 euros por título y otro extraordinario por 0,14 euros. Se trata del segundo pago del año, ya que Inditex ya repartió dividendos el tres de mayo por 0,30 euros por acción.

En total el gigante textil capitaneado por Pablo Isla repartirá este año más de 1.900 millones de euros en dividendo (0,60 euros por título) a cuenta de los resultados obtenidos en el ejercicio 2015, lo que supone un incremento interanual del 15,4%. Y es todo parecen ser buenas noticias para el grupo de Arteixo: en el pasado ejercicio fiscal Inditex registró un beneficio neto de 2.875 millones de euros, un 15% más que el año anterior. Las ventas fueron de 20.900 millones (un 15,4% más), y el resultado bruto de explotación o Ebitda, 4.699 millones (un 15% más que el ejercicio inmediatamente anterior). Además, en Bolsa Inditex es la única compañía del Ibex 35 que presenta una valorización positiva, con unos títulos por valor de 32 euros y una capitalización bursátil superior a los 99.265 millones de euros.

Amancio Ortega, fundador del grupo textil, recibirá hoy 554 millones de euros en dividendo a través de las sociedades Pontegadea Inversiones y Partler, con las que controla un 59,294% del accionariado de Inditex. En total, este año el empresario gallego se embolsará en este concepto un total de 1.104 millones de euros, superando la cifra de 961 millones que recibió el año pasado por sus 1.848 millones de acciones del grupo. Por su parte, su hija Sandra Ortega, que posee el 5,053% de Inditex cobrará en 2016 más de 94 millones de euros en dividendos.

No cabe duda de que 1.104 son muchos millones de euros, pero Amancio Ortega no los tiene bajo el colchón: en realidad, este año ha invertido más de 1.000 millones – prácticamente la misma cifra que ha cobrado en dividendos – en el sector inmobiliario. Algunas de sus inversiones en ladrillo más potentes han sido la adquisición de la Torre Cepsa en Madrid (unos 500 millones), un edificio comercial en Seúl (328 millones), el edificio Tiffany en San Francisco (129 millones) y un hotel en Nueva York (61 millones).