Es mejor quemar post-its que euros, y nosotros hemos quemado muchos post-its”. “Somos una startup que va a cambiar las reglas del juego”. “La estrategia, el origen y el fin siempre serán las personas, y nosotros somos la herramienta para satisfacer sus deseos”. “La diferencia es como lo ejecutas”. Uno puede imaginar sin mucha dificultad una voz en off locutando cualquiera de estas cuatro sentencias.

Cada una de ellas podría rellenar los últimos segundos de un seductor anuncio de televisión. Pero aunque lo parezcan, ninguna de estas cuatro frases está pensada para cerrar un spot. Eso sí, todas salen de la boca de dos publicistas y el producto del que hablan es Shows on demand. Antonio Méndez, CEO, y Álex Pallete, CMO (chief marketing office), saben como defenderlo. Ellos son los fundadores y sus primeros fans.

Bajo demanda. Su propio nombre lo dice todo, porque como es de suponer, los fundadores de las agencias Tango y Picnic respectivamente no han dejado nada al azar. Saben cómo transformar una idea en proyecto, en producto, desarrollarla, darle un nombre y lanzarla para que sus potenciales consumidores la cojan al vuelo. Además han hecho de su pasión, la música (en vivo), su segunda empresa:

“No ha habido nadie que nos haya dicho que no es una buena idea. Solo nos hace falta un altavoz más grande”, explica Méndez al final de la charla. Pero volvamos al principio. La crisis y sus consecuencias, las cortas giras de sus artistas fetiche por España e incluso la disolución de grupos de música nacionales hace un par de años fue el origen de esta historia.

La idea de crear una startup alrededor de la música y los conciertos a la carta daba vueltas en la cabeza de Méndez, y el objetivo final no era otro que darle el poder a los fans (“¿Por qué nunca nos preguntan?”, cuestiona en voz alta en repetidas ocasiones), democratizar la industria del ocio atendiendo a las necesidades de los consumidores y garantizar el impacto reduciendo el esfuerzo. ¿Cómo? “Encontramos la fórmula con Shows on demand (SOD), y le añadimos el toque juguetón”, explica Pallete en la sede de Tango, lugar ocasional de reuniones ante la ausencia de oficinas físicas de SOD. A ellos se les unió la empresa de capital riesgo Inception Capital, representada por Estefanía Santín, responsable de Desarrollo y Jose Olivares, responsable de Estrategia Digital.

La fórmula de la que habla el CMO es sencilla, lo más parecido a una carta a los reyes porque es el fan quien propone, a través de la web, al cantante o grupo al que le gustaría ver, por ejemplo, en su ciudad. Vale pensar a lo grande, al menos en esta fase. Lanzada la propuesta en la red ésta tiene que conseguir cuantos más votos de usuarios mejor, porque de ello dependerá que se siga adelante con el concierto. “Cuando ven que el juego va en serio nosotros ponemos la maquinaria en marcha contactando al artista y la sala”, añade Pallete. El compromiso del fan es crucial, ya que para que se haga el concierto éste tendrá que pre-reservar una entrada (no se cobra, sino que el dinero queda bloqueado en la cuenta), cuyo precio se decide según el caché del artista y el espacio seleccionado. “El show se confirma al 100% cuando la pre-reserva ha llegado al breakeven (el umbral de rentabilidad)”, explica Méndez. En este punto SOD adelanta el caché del artista si es necesario, pues actúa como “promotor colaborativo”. De momento el uruguayo Jorge Drexler ya se ha subido al escenario de La Riviera de Madrid y El Pescao tenía previsto hacerlo a finales de mayo. The Horrors serán los siguientes.

“El alma de Shows on demand es el concepto fan funding, es decir, hacer que las cosas pasen. Nuestra visión es la de la cultura colaborativa y la idea de que la unión hace la fuerza porque multiplicas tus posibilidades. Si quieres que algo pase y consigues el apoyo suficiente, nosotros como facilitadores haremos que suceda”, afirma Olivares. En sus manos está el desarrollo de la web, que ya va por su tercera versión.

El modelo de negocio de SOD (hay plataformas similares en EE UU, México y Brasil, aunque lo que les diferencia es la escalabilidad) es sencillo: de cada entrada vendida la empresa se lleva una comisión. Para ello, además de asociarse con empresas como Ticketmaster o Ticketea, tienen su propia plataforma de venta desde la que no cobran gastos de gestión. Pero esta vía no es la única: “Hay otras fuentes de negocios posibles, depende de la sala, del artista, y de las marcas que quieran darle el poder a la gente esponsorizando conciertos”, argumenta Pallete. De la inversión que necesitaron para poner en marcha la empresa prefieren no hablar, pero aseguran que para seguir creciendo SOD requiere una fuerte inyección de capital:

“Ahora no nos planteamos inversores de fuera, pero depende de nuestra ambición”, zanja Pallete. La puerta, por tanto, no está cerrada a cal y canto y como añade Santín “todo pinta bien”. Medio año después de su lanzamiento la plataforma tiene 4.000 usuarios y el objetivo es crecer entre un 3% y un 5% mensual. Este es solo el primer paso para cambiar las reglas del juego, porque a los conciertos les seguirán otro tipo de shows: de teatro a cine o hasta deportes. Ellos pedirían que los miembros de Mecano se juntaran de nuevo para dar un concierto. ¿Cuál es su propuesta?