El gobierno de los Estados Unidos ha anunciado este miércoles que mantendrá los impuestos establecidos en octubre del pasado año a la Unión Europea. Dichos impuestos afectan especialmente a sectores como el vino o el aceite, donde los países más perjudicados son España, Alemania, Reino Unido y Francia.

Washington seguirá cobrando las mismas tasas, con un 15% para los productos de aviación civil y un 25% para los demás, lo que supone un valor total de 7.500 millones de dólares. A pesar de esto, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos ha comunicado algunas modificaciones, en las que se han sacado productos de Grecia y Reino Unido, y se han sumado otros de Francia y Alemania.

Entre los productos más afectados están el whisky escocés, el vino español y francés, y las aceitunas griegas y españolas. Estos cambios entrarán en vigor el 1 de septiembre de 2020.

Según ha comunicado Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior de los Estados Unidos, “la Unión Europea y los países miembros no han tomado las acciones necesarias para cumplir con las decisiones de la Organización Mundial de Comercio.”

Asimismo, Lighthizer ha señalado que Estados Unidos “iniciará un nuevo proceso con la UE” para “llegar a un acuerdo que remedie la conducta que perjudicó a la industria y los trabajadores de la aviación estadounidense” con el objetivo de garantizar la igualdad de condiciones para las empresas estadounidenses.