“Disfruté de una reunión fascinante con Jack Ma. Nos sentamos a desayunar y me contó su historia, llena de tantas lecciones útiles y divertidas que apenas tuve tiempo de comer nada. Estuve todo el rato apuntando notas.

Las lecciones de este hombre hecho a sí mismo se pueden aplicar a todo el mundo. Jack creció siendo extremadamente pobre, y no le fue bien en el colegio. Intentó entrar tres veces en la universidad y no pudo.

Fue guía turístico en China y aprendió a trabajar duro y a interactuar con los lugareños y turistas. Comenzó a desarrollar sus propios puntos de vista sobre el capitalismo y el espíritu empresarial y vio la web como el futuro de los negocios. Inspirado en el cuento de “Las mil y una noches”, se decidió por el nombre de Alibaba para su empresa.

La filosofía de Jack se basa sobre todo en las conexiones personales, de las que se alimenta. Según él, no contrata al mejor cualificado, si no al más loco. Creo que es una estrategia de lo más inteligente, porque en una empresa se necesitan personas con ideas diferentes a las tuyas.

Estuve de acuerdo con Jack en que Internet va a crear, no destruir, puestos de trabajo en los próximos años. Me encanta conocer a otros empresarios, compartir puntos de vista e ideas y aprender cosas nuevas. La historia de Jack es un gran ejemplo de cómo uno nunca deja de aprender.”