Y el protagonista es el creador de una de las mayores redes sociales, Mark Zuckerberg, que no se está ganando demasiadas amistades desde que hace más de un año decidiese remodelar su gran mansión valorada en 10 millones de dólares y ubicada en Dolores Heights (San Francisco).

Los vecinos de este tranquilísimo barrio residencial aseguran que el fundador de Facebook y su mujer Priscilla Chan, se están construyendo una auténtica fortaleza y, según el Daily Mail, una de sus mayores quejas es que ni siquiera pueden aparcar sus coches en la puerta de su casa, además de los molestos ruidos que toda obra supone (y más de estas dimensiones).

Algunos de ellos además confirmaron a la CBS San Francisco que Zuckerberg pagó a jóvenes para que durmiesen en sus coches con el fin de mantener plazas de aparcamiento extra a parte de las ya asignadas a la obra.

Aunque de acuerdo con los registros públicos, ésta obra es completamente legal por muy molesta que sea, ya que han tramitado al menos 10 licencias o autorizaciones.