65 – Grupos nacionales e internacionales que actuaron a lo largo de los tres días que duró el festival y entre los que destacaron, como grandes cabezas de cartel, The Black Keys, Franz Ferdinand y The Prodigy.

120.000 – Asistentes que acudieron al festival (40.000 por jornada), lo que provocó que se colgara el cartel de ‘abonos agotados’ unas cuantas semanas antes del evento, batiendo así su récord histórico de afluencia.

1,5 – Horas de media que se tardaba en acceder al festival desde el centro de Bilbao debido al colapso de los accesos a Kobetamendi, lo que hizo plantearse a más de uno si esos 120.000 entradas vendidas no eran demasiadas…

89 – El porcentaje de ocupación hotelera en Bilbao durante los días 10, 11 y 12 de julio.


15.000 – Las personas que optaron por dormir en el cámping del festival, que este año inauguraba localización, más alejada de la zona de conciertos que en ediciones anteriores, lo que provocó más de un juramento en hebreo entre los campistas.

17,6 – Porcentaje de público proveniente del Reino Unido, sólo superado por los propios vizcaínos (22%) y fácilmente identificable por seguir una extraña moda de llevar la cara decorada con pinturas de guerra (¿?) y por presentar graves intoxicaciones etílicas antes de que se pusiera el sol.

90 – Minutos durante los cuales los escoceses Franz Ferdinand lo dieron todo encima del escenario firmando el que fue, en nuestra modesta opinión, el mejor concierto del festival.

3 – Aplausos totales recibidos por el grupo MGMT durante su actuación del sábado por la noche, una de las más decepcionantes del evento.

20.389.813 – Euros ha sido el impacto económico global que el festival ha dejado en Bilbao según el ayuntamiento de la ciudad, una cifra muy positiva para el comercio, la hostelería y los hoteles que ratifica la prosperidad de un festival cada vez más consagrado.