Su evolución profesional la ha obligado a crecer y adaptarse al entorno cambiante: “He tenido que ‘desaprender’ muchas cosas y aprender otras nuevas. Pensar en grande y el ‘todo es posible’ no forma parte de la educación tradicional que nos dan, así que ser conscientes de todas las oportunidades y posibilidades que tenemos ha sido parte del aprendizaje y la evolución”.

Trasladarse a Asia la obligó en cierto modo a empezar de nuevo, a emprender un cambio –tanto en la forma de trabajar como en el estilo de vida– que implicaba sacrificio, nuevas responsabilidades, muchas horas de trabajo y continuos viajes. “Gracias a este nuevo puesto he pasado a estar involucrada en las decisiones que afectan globalmente a la compañía y con un equipo totalmente multicultural que, desde luego, te da otra perspectiva sobre el mundo en el que vivimos”. Asia está liderando el mundo del móvil y al mismo tiempo impactando en las multinacionales, las cuales a su vez, están intentando adaptarse para ser capaces de conectar con todos los usuarios de internet. “Mi realidad se ha convertido en un gran reto lleno de oportunidades”.

Entender las tendencias del futuro para proponer y promover proyectos que les permitan seguir avanzando, se ha convertido en objetivo prioritario en su carrera. “Queremos ser capaces de explicar qué es y cómo funciona el mundo digital y qué impacto tiene para la sociedad y la economía. También preservar un internet abierto, sin grandes barreras de entrada, y mantenerlo como una plataforma llena de oportunidades para todo el mundo”. En un momento dominado por las tecnologías resulta clave entender el ecosistema digital, inferir cómo funciona y saber interactuar y navegar en él. “Este es un entorno que avanza constantemente y, si una compañía o profesional no es capaz de absorber las novedades y los conocimientos que aparecen en el mercado a nivel global, y aportar algo nuevo a la sociedad, queda fuera de juego”.

Navarro considera que en un mundo tan global y en un sector en el que se está renovando continuamente, resulta sorprendente la habilidad de algunas ideas totalmente innovadoras que llegan de mano de pequeñas empresas. Muchas veces tenemos la sensación de que está todo inventado, y la realidad es que cada día surgen nuevas compañías con proyectos destinados a mejorar nuestras vidas. “En el caso de Google, los equipos que trabajan cada día para el desarrollo y crecimiento de la compañía se han convertido en muchos casos en ejemplos a seguir para compañías más pequeñas”.