No es la primera vez que el futbolista del Manchester United Juan Mata se embarca en proyectos benéficos. Ya conocíamos su colaboración con asociaciones como Save The Children, Aldeas Infantiles o Unicef, pero en esta ocasión el futbolista ha llevado su espíritu solidario más allá de las fronteras económicas y sociales, fundando su propia ONG Common Goal, a través de la cual donará un 1% de su sueldo mensual para causas solidarias. Según el propio futbolista, Common Goal “se trata de un movimiento creado desde el fútbol profesional en el que se busca establecer un vínculo entre el fútbol como deporte y el fútbol como herramienta de desarrollo social para ayudar a mejorar la calidad de vida de muchas muchos niños y niñas en el mundo”.

Juan Mata ha conseguido poner entre las cuerdas a sus compañeros de profesión pidiéndoles colaboración con su proyecto, donando, como él, el 1% de sus generosos sueldos mensuales. Y parece que la iniciativa ha empezado a calar entre los vestuarios de equipos de todo el mundo. El primero en sumarse a la iniciativa de Mata fue el central alemán del Bayern de Munich Hats Hummels, y tras él otros como el jugador italiano de la Juventus Giorgio Chiellini o las estadounidenses Alex Morgan y Megan Rapinoe. Por su parte, el deporte español tiene una importante presencia en la organización de Mata con una representación femenina envidiable, donde ya colaboran Vero Boquete del PSG y Olga García del Barcelona, entre otras deportistas nacionales.

Para dar mayor visibilidad a quienes ya están aportando su uno por cierto, Common Goal ha creado un cromo de cada deportista que se ha sumado a la iniciativa, y una orla de la “Clase 2017”, donde aparecen todos los deportistas solidarios. Juan Mata pretende crear “el equipo más grande del mundo”, donde el requisito fundamental no es el talento sino la solidaridad.

Según la organización, el 90% íntegro de lo que se consiga recaudar será destinado a las causas sociales, mientras que el 10% se utilizará para mantener la propia organización. Transparencia ante todo, en Common Goal no hay ni trampa ni cartón.