La historia es fascinante: érase una vez una niña de ocho años a la que un día le picaron dos abejas. A raíz del suceso, y tal como ella misma contó en una entrevista a NBC, le cogió una gran aversión a estos insectos, y para evitarlo su bisabuela le regaló un libro de recetas de comidas y bebidas que utilizan la miel como principal ingrediente.

Gracias al libro Mikaila pasó del miedo a las abejas a interesarse profundamente por ellas, hasta el punto de que comenzó a preparar ella misma una de las bebidas cuya receta aparecía en el libro que le había regalado su abuela: una mezcla de miel, menta, linaza, azúcar y limón.

Así nació ‘BeeSweet Lemonade’, que pronto hizo que Mikaila ganara el concurso Teenpreneur of the Year (“joven emprendedor del año”) que otorgaba la Cámara de Comercio de su ciudad natal, Austin. A partir de ese momento todo fue rodado: un premio de 60.000 euros del programa de televisión Shark Tank de la cadena estadounidense ABC le permitió invertir en su marca. En ese momento todas las televisiones se la rifaban, deseando contar con ella para sus programas como símbolo nacional del éxito emprendedor. Mikaila incluso ha tenido la oportunidad de servir su ‘BeeSweet’ limonade al mismísimo presidente Barack Obama.

La niña está muy concienciada con la importancia de las abejas para el ecosistema, por lo que dona parte de las ganancias de la compañía al cuidado de estos insectos, y muy especialmente a frenar la desaparición de las colmenas naturales.