La incursión en la industria musical de Andrés Sánchez Sandaza (Sevilla, 1977) empezó como un hobby. Tras ser durante siete años organizador del festival JamonPop, epicentro del panorama indie español, cambió la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche (Huelva) para patear las salas de conciertos de la capital británica. Su primer proyecto como emprendedor fue Living Indie, bautizado “el Netflix de los conciertos en vivo”, una plataforma de conciertos en streaming elegida por Wayra UK, aceleradora de Telefónica en Reino Unido, como una de las 13 startups del año en 2014. Sánchez dio un paso más y desarrolló humm, también conocido como “el Spotify español gratuito y sin publicidad”. Hablamos con él sobre el futuro de esta nueva plataforma.

-Empezaste como emprendedor con Living Indie. Ahora humm se define como la “música para las masas”. ¿Qué ha cambiado para que hayas decidido incluir a Beyoncé en tu playlist?

(Risas). Cuando tratamos con startups, lo que tenemos que hacer es crecer de forma muy rápida. Nosotros vimos que con el proyecto de música indie el público al que llegábamos era bastante limitado. Ese fue uno de los grandes aprendizajes del proceso. Nos planteamos un proyecto más maximalista para que pudiera llegar a todo tipo de públicos.

-humm se encuentra a medio camino entre Spotify y YouTube, pero ¿qué lo diferencia de sus competidores?

Creemos que hay un espacio muy grande entre Spotify y YouTube. Nosotros lo que ofrecemos es el contenido de YouTube con la experiencia de Spotify. Hay varios factores que nos diferencian. humm no tiene anuncios, muestra vídeos y ofrece un servicio personalizado, ya que permite al usuario disfrutar de una experiencia concreta y distinta en torno a sus gustos musicales.

-La app ya está disponible para Android. ¿Cuándo podrán disfrutar de ella los usuarios de iOS?

Con suerte en junio. De hecho ahora mismo tengo instalada en mi móvil una versión beta.

-Wefre realizaba un trabajo similar al de humm. Ahora ya no ofrece sus servicios. El equipo desmintió que hubiera recibido presiones de Google o Spotify. ¿Qué ha frenado un proyecto que consiguió 16.000 usuarios en 48 horas?

La plataforma y los servidores no estaban preparados. Creo que son gente con un perfil tecnológico que no conoce la industria musical. Pueden haber sufrido presiones, aunque no creo que ni Spotify ni Google hayan dicho nada. Lo que hacían ellos no era legal al 100%, pero estaba muy cerca de serlo. Además solo ofrecían una plataforma web y, según nuestra experiencia, cuando la cosa empieza a coger tracción es con la aplicación móvil.

-humm acepta las condiciones de YouTube, pero ¿no tienes miedo de las represalias que pudieran tomar los gigantes de Silicon Valley?

Nuestro proveedor principal de contenidos es YouTube. Consideramos que lo que hacemos es darle voz. Somos, de forma metafórica, un remo más de su barco. Esta es una conversación interna que ha existido, sobre todo sobre YouTube, de la que dependemos, más que de Spotify u otros, sin los cuales podemos actuar de forma independiente.

-Según has comentado, solo un 1% de la población mundial está dispuesta a pagar por servicios premium de música. humm quiere ser la “puerta a los servicios de pago”. Parece como si el proyecto tuviese una misión pedagógica…

Falta un actor que sea un escalón natural para pasar de YouTube a Spotify. La experiencia premium de Spotify es más potente que la nuestra, pero entendemos que es un paso natural pasar de YouTube a humm, y al mismo tiempo pasar de humm a otro servicio cuando lleves “x” tiempo y quieras tener acceso a toda la música offline o a algún otro servicio.

-¿Llegará un momento en el que humm cobre por alguno de sus servicios?

Sí, claro. Nosotros queremos ver cómo conseguimos que el proyecto sea sostenible, como mínimo. Lo que sí tenemos claro es que la aplicación va a ser siempre gratuita.

-¿Cuáles serían esos servicios?

Estamos pensando en un modelo freemium, es decir, la aplicación es gratuita, pero si quieres acceder a, por ejemplo, calidad HD, debes pagar. Estamos pensando en un modelo low cost, por ejemplo a través de una suscripción de uno o dos euros al mes.

-Mientras, Taylor Swift seguirá declarándole la guerra a Spotify. Dijo que por su culpa vendía menos discos.

En la industria musical hay opiniones para todos los gustos. Nosotros entendemos que habrá gente a favor de lo que hacemos, y gente en contra. Es cierto que no somos la plataforma para los melómanos, pero la nuestra es gratuita, no tiene anuncios y tiene ciertas ventajas que el público en general quiere.

-A punto de cerrar humm su primer año de vida, ¿cuál es el balance?

Hemos conseguido más de 200.000 descargas y la aplicación móvil lleva tres meses en el mercado. Lo que ha pasado desde entonces ha superado nuestras expectativas. Nuestro objetivo era mucho más humilde. Tenemos limitaciones porque somos un equipo pequeño y no podemos ir todo lo rápido que nos gustaría.

¿No te has planteado recurrir a la ayuda de un business angel?

En eso es en lo que estamos trabajando. Es un aspecto importante en nuestro trabajo diario, concretamente el mío, que me estoy centrando en la búsqueda de inversión.

-En tu caso el apoyo de Wayra UK ha tenido mucho que ver en el desarrollo de tus proyectos. Finalmente te has quedado en Londres. Además de ser capital del indie, ¿qué otro valor tiene la ciudad para humm?

Es el sitio ideal para cualquier proyecto musical. En cuanto a startups y financiación, hay muchos más recursos que en España. Es un país mucho más rico y hay más posibles business angels.

-¿Volverías a España para crear un proyecto desde cero?

No descarto volver en un futuro no muy lejano. La vida como emprendedor es un poco incierta, por eso hago planes de aquí a 4 o 6 meses, pero lo cierto es que echo en falta cosas como el cielo azul y la buena comida, o los amigos y la familia. La otra cara de la moneda es lo que oferta Londres, que no es poco. Es un sabor un poco agridulce el que tenemos todos los que estamos aquí.