Dos amigos de un colegio de Granada, apasionados del emprendimiento y, sobre todo, expertos en el campo más codiciado en estos momentos: el marketing digital. Raúl Hita y Rafa Muñoz se han convertido en auténticos gurús en este ámbito, no sólo porque comparten sus conocimientos en escuelas como The Power MBA, sino porque su método parece funcionar para hacer crecer prácticamente cualquier negocio.

Pero empecemos por el principio. Estos dos amigos de Granada se conocieron en el colegio y pronto descubrieron que el emprendimiento sería el principal motor de sus vidas. “En primero de bachillerato ya tuvimos nuestra primera experiencia vendiendo entradas para una fiesta de fin de año”, recuerda Rafa, quien reconoce que la adrenalina de aquella primera experiencia fue seguramente el inicio de todo. Sin embargo, acabó bachillerato y, de momento, tocaba decidir qué estudiar. La suerte quiso que ambos acabaran en Madrid, aunque estudiando ramas tan distintas como Ingeniería Industrial en el caso de Raúl y Relaciones Internacionales en el de Rafa. Eso sí, aunque no compartían facultad, sí vivían en el mismo colegio mayor. Allí es donde vivirían su segunda experiencia emprendedora durante el Mundial de Futbol de Sudáfrica de 2010. Rafa reconoce que, por entonces, solo disponían de la paga de sus padres y unos ahorros de apenas 280 euros. “Dijimos: ¿qué podemos hacer para irnos este verano de viaje sin que nuestros padres lo tengan que pagar?”, cuenta Rafa, así que se les ocurrió invertirlo todo en encargar a un proveedor 1.000 pulseras de silicona con la frase “todo por un sueño”. “Vendimos esas 1.000 pulseras en la primera semana y, en 3 semanas, las que duro el Mundial, 3.000”, presumen ambos, aunque reconocen que el hecho de que España ganará aquel campeonato también les vino muy bien.

Método Rockin

La metodología diseñada por Raúl Hita y Rafa Muñoz, basada en cinco pilares que son la “fórmula secreta” del éxito, les permite conocer el modelo de negocio, el mercado en el que se encuentra y sus tendencias, definir correctamente los objetivos a conseguir, y sobre todo, definir el perfil psicológico del público objetivo para crear una estrategia de growth basada en neuromarketing. Todo esto apoyado en smart data y en un equipo de especialistas es lo que les hace conseguir tan buenos resultados.

La espita del emprendimiento ya estaba abierta, así que ahora solo quedaba encontrar el siguiente proyecto. Ese momento llegaría en 2013, cuando se celebró la primera Jornada Mundial de la Juventud del Papa Francisco en Río de Janeiro. “De pronto nos dimos cuenta de que el nuevo Papa venía con un mensaje totalmente distinto y renovador –cuenta Rafa– un discurso de esperanza para los jóvenes que nos animaba a dejar huella en la historia pese a la crisis económica que estábamos viviendo”. Fue esa revelación la que les llevó a crear su primer proyecto serio, aquel que se convertiría en el origen de todo: C21BeBrave (Cristianos del Siglo XXI). “Parecía una locura –reconoce Raúl, impulsor de la idea- de hecho, se rieron mucho de mí”, refiriéndose a Rafa y también a Jimmy, el tercer socio y amigo en aquella aventura. Pese a ello, Raúl se empeñó en sacarlo adelante. Y eso que por entonces él vivía en Londres con Jimmy y Rafa en París. La idea consistía en crear una línea de complementos, principalmente relojes y pulseras, que transmitieran valores cristianos “basados en la bondad de las personas, independientemente de su orientación sexual, raza o religión”, cuenta Rafa. Empezaron por encargar 1.000 relojes a un proveedor chino que les costaron 16.000 euros, una cantidad que en aquella época les parecía astronómica, pero que estaban dispuestos a arriesgar. La cosa tardó en arrancar, pero en poco tiempo habían vendido 600 relojes.

El resto es historia. Durante un tiempo siguieron compaginando el proyecto con sus estudios, luego con sus respectivos trabajos en empresas de consultoría mientras vivían juntos en Madrid. “Llegábamos a las 22 de trabajar y montábamos relojes hasta las 2”, cuenta Raúl, “no nos daba la vida”, replica Rafa. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que había que elegir, sí o sí, entre su sueño de emprender o sus respectivos empleos por cuenta ajena. Así que lo que antes era un piso de estudiantes con un montón de relojes y embalajes por todos lados, se convirtió en su centro de operaciones. Además, decidieron tomar la decisión que les cambiaría la vida para siempre: apostarlo todo al mundo digital. “Empecé a obsesionarme con los datos cuando me di cuenta de que invirtiendo el doble no ingresaba el doble –explica Raúl– y nos dimos cuenta de que realmente lo que hay detrás de cada dispositivo son personas, ahí descubrimos el neuromarketing”. Así que empezaron a analizar el comportamiento de los usuarios ante sus publicaciones. Su objetivo era entender al máximo cómo funcionaban sus mentes para así conseguir “que cada euro invertido tuviera su retorno”, explica Rafa.

«Nosotros somos emprendedores que invertimos nuestro propio dinero en digital y eso nos hace únicos»

Raúl hita

Y es en esta parte de la historia cuando se dieron cuenta de que habían conseguido algo más importante. Se habían convertido en auténticos expertos en crecimiento digital en una época, en torno a 2015, en la que todavía era un mercado muy poco maduro. “Nos empezaron a llamar todo tipo de empresas pidiéndonos ayuda –recuerda Raúl– porque ni agencias ni equipos internos conseguían dar resultados…”. Y efectivamente, la estrategia que habían utilizado con éxito en su proyecto, era perfectamente replicable en otros. Ese éxito es el que les llevó a fundar Rockin en 2017, un proyecto con el que querían ofrecer algo diferente a sus clientes. Para Raúl, la clave está en su filosofía de “invertir el dinero del cliente como si fuera el nuestro propio, da igual si se trata de grandes empresas o de startups”.

Y entonces llegó la famosa Clotiruleta de C21, que a día de hoy está considerada la acción más viral de la historia de Instagram. Una campaña lanzada, según dicen, “para divertir a nuestra comunidad y vender un poco más en un mes flojo como el de octubre” que les llevó a subir 210.000 seguidores en 24 horas con 0 euros de inversión. Lo hicieron simplemente con una ruleta en la que tocaban descuentos en su tienda online. Un episodio que todavía recuerdan con cierta incredulidad, incluido el momento en el que Instagram les bloqueó la cuenta sin explicación durante varios días. El caso es que consiguieron clientes como Bimani, Blue Banana o Fresenius… y les propusieron ser profesores growth en la prestigiosa escuela The Power MBA, a quienes además les llevan la estrategia digital. Su modelo fue extendiéndose a más clientes y su plantilla aumentando de forma imparable hasta la pandemia. Pese a la incertidumbre inicial que supuso perder el 30% de sus clientes, acabó siendo un acelerón de crecimiento debido a la nueva conciencia digital, pasando de 8 personas de equipo hasta casi 50 personas actualmente.

Caso de éxito

La Clotiruleta les hizo ganar 210.000 seguidores de Instagram en 24 horas.

Rockin se define en la actualidad como una consultora digital especialista en growth, que ayuda a sus clientes a resolver cualquier reto para crecer y “obsesionada en aportar valor”, puntualiza Raúl. Esto lo consiguen gracias a su ecosistema creado en estos 5 años, con áreas especializadas en estrategia, performance, analítica, branding y tecnología, lo que les permite entrar en un proyecto y aportar valor 360o. Más de 300 proyectos a sus espaldas les han permitido perfeccionar el Método Rockin, la clave del éxito. “Somos emprendedores que invertimos nuestro propio dinero en digital. Esto no lo hace nadie y nos hace únicos”, explica Raúl recalcando la propuesta de valor.

En estos momentos se encuentran en una nueva e interesante fase, tras abrir su capital a nuevos inversores como la mexicana Lottus Education, hasta ahora uno de sus clientes. Esto supone apuntalar su presencia el país azteca –que ya supone un 35% de su negocio– y además disponer de nuevos recursos, ya que la ronda de financiación de 4,5 millones de euros les permitirá explorar opciones “hasta ahora impensables”, asegura Rafa, como “la compra de compañías que nos den valor añadido y crear nuevas áreas como blockchain y ciberseguridad”. Todo ello con el objetivo, como dice Rafa, de convertirse en la mejor consultora de growth del mundo.