Forbes USA ha estado siguiendo a los ciudadanos más ricos de los Estados Unidos desde 1982 y pocos han sido tan frugales como Warren Buffett. Hay tres formas en las que Buffett difiere de muchos de sus compañeros Forbes 400.

Mientras que el magnate de petróleo y gas indio Mukesh Ambani construyó un rascacielos personal de 27 pisos y el fundador de Oracle, Larry Ellison, posee cerca de 1.000 millones de propiedades en los Estados Unidos, Buffet es mucho más simple. Todavía vive en la casa de Nebraska de cinco dormitorios que compró en 1958 por 31.500 dólares (unos 262.000 dólares de hoy en día). Está a cinco minutos en coche de su igualmente modesta oficina en el centro de Omaha, donde sólo 25 empleados supervisan un conglomerado que gana $ 211 mil millones en ingresos anuales. Y mientras que los multimillonarios Steve Wynn, el magnate del casino, decoran sus oficinas con obras de arte inestimables como las de Pablo Picasso, las paredes de Buffett incluyen clips de periódicos de crisis financieras como la de 1907 y el Martes Negro.

Mientras que algunos multimillonarios han gastado millones en colecciones de automóviles, incluyendo el garaje de 70 clásicos del diseñador Ralph Lauren y el establo de vintage Ferraris de Les Wexner, jefe de Victoria’s Secret, Buffett tiene un conjunto más tradicional de ruedas. Él conduce todas las mañanas en el Cadillac XTS que compró en 2014.

Olvídate de la guía Michelin y delicias raras (a diferencia del ex multimillonario del casino Stanley Ho, que según se informa pagó 330.000 dólares por una trufa blanca en 2007). Buffett bebe cinco Coca-Cola por día y suele desayunar en McDonald’s, donde coge una salchicha, huevo y queso McMuffin por 2.95 dólares.

Buffett se ha comprometido a regalar casi toda su fortuna, lo que significa que el dinero que está ahorrando será donado a la caridad. Bill Gates consiguió cambiar su perspectiva de la vida y ya ha donado miles de millones a la Fundación Bill y Melinda Gates y fundaciones para su difunta esposa y tres hijos. “En toda mi vida, todo lo que gasto será un poco menos del 1% de todo lo que hago”, explica Buffett en el documental. “El otro 99% va a otros porque no tiene utilidad para mí, así que es una tontería no transferir esa utilidad a las personas que lo necesiten”.