La entidad considera que el consistorio está haciendo un uso partidista de la publicidad institucional y que no existe ninguna decisión «válida» adoptada por el Ayuntamiento de la que se derive esta eliminación de las licencias.
El alcalde Jaume Collboni anunció la medida a mediados de 2024, con el objetivo de eliminar todos los pisos turísticos de la ciudad en noviembre de 2028 y destinarlos a uso residencial, lo que afectaría a 10.000 viviendas, según datos del ayuntamiento.
Apartur afirma que la campaña va en contra de las viviendas de uso turístico legales.
También ha destacado que la página web puesta en marcha por el Ayuntamiento y que permite denunciar pisos turísticos ilegales en Barcelona «no tiene información actualizada y completa».

