En concreto, esta medida solo se aplicará a los vuelos diurnos, mientras que los movimientos nocturnos quedarán excluidos, ya que prefiere seguir desincentivándolos.
Tal y como destacó el aeródromo en un comunicado anterior, es «fundamental» mantener a Países Bajos conectado con «el resto del mundo» y garantizar la continuidad de los vuelos «esenciales».
No obstante, afirmó que el descuento tendrá un efecto negativo temporal en los resultados financieros, pero no afectará a las inversiones previstas para los próximos diez años. «Schiphol mantiene una sólida situación financiera y busca continuamente el equilibrio adecuado entre costes operativos, tasas, préstamos e inversiones», aseguró, además.
El aeropuerto neerlandés viene de un 2025 en el que sus tasas registraron un aumento del 41%, mientras que de cara a este 2026 propuso un aumento adicional del 5%, aunque, posteriormente, planteó una congelación de esta medida.

