El sindicato alerta que este «despido colectivo» podría afectar hasta 16.000 puestos de trabajo a escala global y critica que, según los datos económicos de la compañía, Nestlé obtuvo un beneficio neto superior a los 9.000 millones en 2025.
Por eso, UGT-FICA ha considerado que no se trata de una empresa en crisis, «sino de una organización altamente rentable que ha optado por trasladar los costes de su estrategia empresarial a la plantilla» y ha advertido de que los procesos de reestructuración no pueden servir de excusa para destruir empleo de forma masiva.
En este sentido, el sindicato exige el compromiso de no aplicar «medidas traumáticas mientras se mantengan los actuales niveles de beneficios» y la elaboración de alternativas basadas en la reorganización interna.
Asimismo, la sección sindical de la UGT en Nestlé Girona ha manifestado que considera esta decisión «injustificada, desproporcionada y socialmente inaceptable».

