El objetivo es «adaptar la estructura de la compañía en España al contexto de mercado para asegurar la viabilidad del negocio y generar valor a largo plazo», informa en un comunicado.
La dirección, que ha asegurado que su voluntad es afrontar este procedimiento bajo los principios de «transparencia y respeto», ha detallado que los despidos afectarán a los centros de Pontecesures (Pontevedra), Sebares (Asturias), La Penilla (Cantabria), Miajadas (Cáceres), Reus (Tarragona) y Girona.
La empresa, con 4.158 trabajadores, ha explicado que esta medida «responde a la evolución del sector» del gran consumo, que ha sufrido un aumento de los costes operativos, además de cambios de hábitos de consumo y el avance de la marca de distribución, lo que conduce a la automatización y digitalización de procesos.
«INTERLOCUCIÓN HONESTA» CON SINDICATOS
Lo ha decidido tras «un análisis exhaustivo de las estructuras operativas y la implementación de diversas medidas previas de contención de costes».
El proceso se hará con una «interlocución honesta» con los sindicatos, para explorar medidas que minimicen el impacto en el empleo y ofrecer el apoyo y acompañamiento necesarios a los profesionales afectados.

