De su lado, la evaluación de la situación actual en el país germano ha empeorado también de manera sustancial, pasando de -62,9 puntos en marzo a -73,7 en abril, su peor lectura desde diciembre de 2025.
En el caso de la zona euro, las expectativas también disminuyeron drásticamente en abril, con un resultado de -20,4 puntos, frente a los -8,5 de marzo, mientras que la valoración de la presente coyuntura se deterioró hasta los -29,9 del mes anterior.
«Las expectativas están cayendo en terreno negativo. Las consecuencias económicas de la guerra de Irán para la economía alemana van mucho más allá del aumento de precios: la preocupación por una escasez de suministro energético a largo plazo está frenando las inversiones y debilitando el efecto de los estímulos gubernamentales», comentó el presidente del ZEW, Achim Wambach.

