Varios de los países del G20 indicaron en la reunión de los ministros de Finanzas del grupo del pasado miércoles que consideraban fundamental que el tráfico de fertilizantes y alimentos continúen operativas, sobre todo para los países con menores ingresos y con mayor posibilidad de sufrir problemas de abastecimiento, para lo que se deben evitar restricciones a la exportación de fertilizantes.
Ante esta situación, los miembros del G20 han valorado positivamente las acciones impulsadas en los últimos días por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial para coordinar medidas que puedan evitar la consecuencias de la guerra en Oriente Próximo.
Igualmente, se han comprometido a mantener la agilidad y la flexibilidad en sus respuestas, así como la cooperación en materia de política macroeconómica. También analizaron en la cita el potencial de una acción coordinada para promover la seguridad alimentaria y apoyar la estabilidad del mercado.
«Muchos miembros enfatizaron la importancia de diversificar la producción de fertilizantes para proteger a los más pobres de las interrupciones en las cadenas de suministro del comercio de alimentos», reza un comunicado emitido por la presidencia estadounidense del G20.

