La organización sitúa las necesidades de inversión entre 800.000 y 1,2 billones de euros al año y señala que factores como la incertidumbre regulatoria, la volatilidad de los precios de la electricidad, los cuellos de botella en las redes y los riesgos asociados a los proyectos están afectando a las decisiones de inversión.
Según explica, las empresas toman sus decisiones en función del equilibrio entre costes, riesgos y rentabilidad esperada, un balance que, a su juicio, se está deteriorando en el entorno actual.
Como consecuencia, Eurelectric apunta a que las empresas están preparadas para avanzar en la electrificación y las tecnologías están disponibles, pero instrumentos clave como los contratos de compraventa de electricidad a largo plazo (PPA) se están viendo frenados por riesgos de crédito y por la falta de estabilidad en el entorno inversor.
La patronal subraya que, aunque el próximo presupuesto de la UE para el periodo 2028-2034 puede desempeñar un papel relevante, considera necesario actuar a corto plazo para recuperar la confianza de los inversores y movilizar financiación privada a gran escala.
En este sentido, Eurelectric plantea reforzar el uso de herramientas del Banco Europeo de Inversiones (BEI), ampliar sus programas de garantías para mitigar riesgos financieros y facilitar el despliegue de contratos de compraventa de electricidad a largo plazo mediante la eliminación de barreras regulatorias, contables y de mercado.

