El sindicato, tras el repunte del IPC al 3,4% en marzo, advierte de que esta subida de los precios energéticos se está trasladando de manera directa a la economía familiar, afectando especialmente a los productos básicos. Las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno no han conseguido paliar el incremento de los combustibles, arrastrando al resto de productos de la cesta de la compra, ha indicado CCOO.
El secretario confederal de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, Javier Pacheco, ha insistido en la necesidad «de establecer medidas de control de precios que garanticen que los costes no se repercuten en la ciudadanía, manteniendo los márgenes de beneficios de las empresas».
Pacheco ha criticado que las ayudas públicas estén beneficiando a las empresas sin que exista un control efectivo sobre los precios, lo que permite mantener márgenes empresariales «a costa del consumidor».
Frente a esta situación, CCOO defiende la necesidad de una intervención directa en los precios, especialmente en el ámbito de los combustibles, al considerar que las medidas fiscales son insuficientes.
Asimismo, reclama políticas de apoyo directo a las familias, como el impulso del transporte público gratuito y la limitación de los precios del alquiler.
El sindicato también insta al Parlamento a respaldar las medidas en materia de vivienda y pide a las patronales avanzar en la negociación colectiva para garantizar subidas salariales y medidas como la reducción de jornada que permitan recuperar poder adquisitivo.

