La tasa mensual de inflación de marzo fue del 2,38%, mientras que, de obviarse los alimentos y la energía, se ubicó en el 2,07%. En comparativa interanual, pasó del 2,2% en febrero al 3,8% en marzo, en tanto que la variable subyacente repuntó del 2,2% al 3,7% durante el mismo periodo y quedó por encima del rango objetivo.
«Este aumento significativo de la inflación obedeció al efecto conjunto de varios choques de oferta: el fuerte aumento de los precios internacionales de combustibles, la interrupción total del suministro de gas natural y de Líquidos de Gas Natural (LGN) durante la primera quincena del mes, así como la incidencia de factores climáticos adversos», ha indicado el banco central.
Se proyecta que tanto la inflación interanual como el índice sin alimentos y energía retornen al rango objetivo hacia finales de año, y que se sitúen alrededor de 2% en 2027, conforme se vayan disipando los ‘shocks’ de oferta.
Las expectativas de inflación a doce meses vista se incrementaron del 2,1% en febrero al 2,5% en marzo, aún dentro del rango meta de inflación.
«El riesgo global se mantiene elevado debido al conflicto en Oriente Medio, lo que se refleja en una mayor volatilidad de los mercados financieros y en un incremento del precio internacional del petróleo», ha afirmado el instituto emisor.
«A pesar de ello, las perspectivas de crecimiento de la actividad económica mundial para este año continúan siendo positivas y los términos de intercambio se mantienen favorables para la economía peruana», ha elaborado.

