La ‘low cost’ irlandesa ha criticado al Gobierno luso porque las tasas de control de tráfico aéreo se han incrementado en un 120% desde la pandemia y, además, ha introducido un impuesto de viaje de 2 euros para viajar al archipiélago.
ANA, el gestor aeroportuario portugués, es propiedad del grupo francés Vinci desde 2013 y Ryanair critica que obtiene «beneficios monopolísticos» y puede aumentar las tasas aeroportuarias «sin penalización».
Por ello, pidió al Ejecutivo portugués que interviniese y garantizase que sus aeropuertos son «una parte fundamental» de la infraestructura nacional, especialmente en un territorio insular como las Azores.
No se trata de una decisión aislada, ya que la compañía ha recortado plazas en otros países de Europa, como España, en protesta por las «elevadas tasas aeroportuarias».

