El expediente, presentado el pasado lunes ante la autoridad laboral, mantiene el cierre de la acería de la planta alavesa y la externalización de la logística. Por lo tanto, no se llega a la cifra de 301 que contemplaba inicialmente la empresa en su ERE, cuyo periodo de consultas concluyó sin acuerdo.
La marcha, contra los despidos y para «tumbar» el ERE, partirá a las once de la mañana desde el número 18 de la calle Máximo Agirre, donde la empresa tiene su sede en la capital vizcaína. Esa misma jornada, pero en Amurrio, los piquetes de la huelga de Tubos Reunidos recibirán a las cinco de la madrugada a los compañeros de Maderas de Llodio, también afectados por un ERE con 35 despidos, que el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha declarado improcedente.

