La hotelera mallorquina refuerza así su hegemonía en el eje vacacional del Mediterráneo y el norte de África apostando por un destino que ya supera los 11 millones de visitantes anuales y que se encuentra en pleno proceso de transformación hacia un modelo de mayor calidad y diversificación.
El desembarco comenzará este mismo año con la apertura de un resort de 307 habitaciones bajo la marca Meliá Hotels & Resorts en la zona costera de Mahdia, al que seguirán de forma progresiva entre 2027 y 2029 otras cuatro incorporaciones en enclaves turísticos clave como Tabarka, Monastir, Djerba y la capital, Tunis City, bajo las enseñas Sol, Meliá y Gran Meliá.
El modelo de colaboración establecido con MHG -plataforma especializada en el desarrollo de activos en el Mediterráneo- se basará fundamentalmente en el reposicionamiento de infraestructuras ya existentes, ejecutando inversiones estratégicas para adaptar los hoteles a los estándares internacionales de la compañía y optimizar su rentabilidad en los mercados emisores europeos.
Gabriel Escarrer, presidente y consejero delegado de Meliá Hotels International, ha definido este movimiento como un «paso estratégico» que permite a la cadena aportar su ‘know-how’ en destinos con alto potencial de crecimiento, contribuyendo al desarrollo de una oferta turística de valor añadido alineada con las nuevas tendencias de sostenibilidad.

