Durante su comparecencia tras el Consejo de Ministros extraordinario celebrado este viernes, Sánchez ha subrayado que «se castigará con dureza» a las empresas beneficiarias de las ayudas que se aprovechan para su enriquecimiento de esta crisis o de las ayudas del Estado «que pagan con sus impuestos los ciudadanos».
«Es un dinero que pagan los ciudadanos con sus impuestos y debe volver íntegro a ellos. Por tanto, creo que un Gobierno y las autoridades competentes, lo que no podemos tolerar es que, por pura codicia, algunos intenten sacar tajada de esta guerra», ha enfatizado Sánchez.
El jefe del Ejecutivo calcula que el paquete de medidas aprobado para afrontar el impacto económico de la guerra en Irán, que contempla 80 medidas y que movilizará 5.000 millones de euros, beneficiará directamente «a los 20 millones de hogares» que hay en España y a tres millones de empresas.
Según fuentes de la coalición, el decreto de medidas anticrisis incluye un mayor control de los márgenes empresariales de las empresas de suministro de combustible.
En concreto, el Gobierno de coalición ha acordado reforzar la supervisión de los márgenes de estas empresas a través de Competencia, así como la habilitación al Consejo de Ministros para establecer limitaciones a sus beneficios.
Para ello, se modificará la Ley del sector de hidrocarburos, concretamente el artículo 116, para aclarar la competencia sancionadora de la CNMC en ese ámbito, al tiempo que se plantea un esquema de seguimiento más cercano de la evolución con informes periódicos y recabando información adicional de los distintos agentes.
Sánchez ha justificado esta medida apelando a la «mayor transparencia» y «capacidad de respuesta» en caso de que se puedan producir «desmanes que por pura codicia puedan perpetrar» algunas empresas, y ha indicado que medidas de este tipo las están llevando a cabo en muchos otros países para proteger a los consumidores y usuarios.

